Emotivo homenaje a Mariano Mores con Cecilia Milone y la Banda sinfónica
La cantante y actriz Cecilia Milone celebró esta noche la música del gran compositor Mariano Mores, a diez años de su muerte. Lo hizo con el espectáculo “Siempre A Mores. Los sonidos de mi alma”, que protagonizó en el Teatro Colón marplatense, junto a la Banda Sinfónica Municipal, bajo la batuta de José María Ulla, y el coro Ars Peregrinae Vocem.
La velada no fue solo musical: las brillantes composiciones de Mores que entusiasmaron a varias generaciones se entrelazaron con monólogos de la actriz sobre el descubrimiento de su música y otros momentos personales de la intérprete. También hubo fragmentos actuados de la vida del autor y de la cantante, cómo la interpretación que hizo la estudiante de danza Isabella.
“Mores es mi maestro, Mariano era una persona afable. Quiso ser concertista de música clásica y termino siendo un ‘Tango Star’. Era muy alegre”, recordó Cecilia, con un elegante vestido blanco y una la emocionalidad a flor de piel que la obligó a pedir pañuelos descartables entre el público.

El detalle de la noche fue que toda la música se realizó sin piano, que era el instrumento que ejecutaba el Maestro. Y sin bandoneón, sonido clásico del tango, tal como el mismo autor decidió en alguna oportunidad durante su larga vida.
Descontracturada, Milone evocó la fiesta de cumpleaños número 90 que se realizó en el Hotel Hermitage, las tardes en que tomaba el té en su casa, el triste día del velatorio en el Teatro Colón de Buenos Aires y definió su música como “llena de imágenes”.
Relató parte de la biografía del maestro, pidió una ovación para Nito Mores, el hijo de Mores fallecido en la década del ’80, y para una de las nietas que estaba en la sala.
Milone también se mostró didáctica con respecto a la composición y a la técnica que llevó adelante Mores, por ejemplo con la acentuación. También hubo referencias a los poetas del tango José María Contursi, Discépolo, Rodolfo Taboada y Homero Manzi y a la historia del género.

Además, durante la noche, se lució el músico invitado, el baterista Rubén Calegari y tuvo una destacada participación el barítono local Agustín Román, quien es miembro de Ars Peregrinae Vocem, un joven grupo que integran cerca de veinte personas y que también dirige Ulla.
Algunas de las composiciones sonaron solo acompañadas por una ajustada y precisa Banda Sinfónica, tal como “Adiós pampa mía”, “Cafetín de Buenos Aires” y “Grisel”. El organismo municipal también brilló durante la función y se llevó largos aplausos.
“Viva la Banda Sinfónica de Mar del Plata y que viva por varios años más”, dijo Ulla y Milone destacó los gestos de bondad de sus compañeros músicos de la banda.

En “Cuartito azul”, que abrió el show, quizá una de sus canciones más emblemáticas, Román acompañó a Milone, quien nunca dejó de mostrarse sensible por interpretar la obra de su admirado Mariano.
Pasaron durante el homenaje “Frente al mar”, “Taquito militar”, “Cada vez que me recuerdes”, “En esta tarde gris”, “Cristal”, “Por qué lo quise tanto”, “Tanguera”, “Uno” y “Luces de mi ciudad” y “El firulete”, estas dos últimas dentro de los bises, entre otras canciones.
Con localidades que se agotaron varios días antes de la función, el espectáculo recibió la ovación de pie de parte de un público que se sigue sintiendo interpelado por el tango de Mores, ese casi marplatense que pasó cuarenta temporadas veraniegas en su casa de Mar del Plata. Ubicada en Gascón y Alem, y hoy convertida en un espacio para que se siga difundiendo el tango, la casona fue testigo de muchas de las composiciones del artista.
“Siempre A Mores” llevó varios ensayos previos, reuniones con Milone para repasar nota a nota cada una de las interpretaciones y un minucioso trabajo de parte de los arregladores Luis Tenaglia y Manuel Di Luca. Debido al éxito, los protagonistas desean repetir la experiencia musical y sensible de la noche.
“Esto es una defensa de su obra, quiero hacer justicia por Mariano Mores, porque se disuelven los creadores”, definió la cantante.
