
Vecinos del asentamiento ubicado bajo las torres de alta tensión, en el barrio José Hernández de Mar del Plata, denuncian la falta de notificación oficial y temen ser desalojados tras una medida judicial firmada por el juez federal Alfredo López.
El barrio José Hernández, más precisamente sobre la calle Ernesto Che Guevara entre Ortiz de Zárate y San Salvador, se convirtió en el foco de atención luego de conocerse un mandamiento de lanzamiento que ordena la desocupación de un amplio predio donde actualmente viven más de 150 familias.
El documento judicial, con fecha del 12 de marzo, indica que los ocupantes tienen 10 días hábiles para abandonar el lugar. La medida, impulsada por Transva S.A. contra el Instituto de la Vivienda de la Provincia de Buenos Aires y otros, se desprende del expediente 49-94-2023 y está firmada por el juez federal Alfredo López.
Una de las principales quejas de los vecinos es que no fueron notificados formalmente. Según relataron solo se colocó una copia del mandamiento en un poste en una esquina, y muchos se enteraron por medio de grupos de WhatsApp o publicaciones en redes sociales.
“No vinieron casa por casa. Solo pusieron un papel en una esquina y nos enteramos por el grupo del merendero”, explicó Rocío, una vecina que lleva ocho meses en el lugar junto a sus hijos.
Viviendas precarias y promesas incumplidas
La zona afectada se extiende desde la avenida Carlos Gardel hasta unas 10 cuadras hacia el interior, y de ancho abarca unas tres cuadras. En ese espacio se construyeron viviendas precarias, la mayoría de chapa y madera, aunque algunos ya han levantado estructuras de material.
La mayoría de los vecinos accedió al terreno por compras informales realizadas en redes sociales como Facebook, por montos que en algunos casos superan los 2 millones de pesos. Los terrenos no tienen escrituras ni documentación legal, solo boletos de compraventa informales.
Además, algunos habitantes relataron que representantes de la empresa de energía, les habrían indicado que si se alejaban al menos 15 metros de las torres de alta tensión, podrían permanecer en el lugar. Sin embargo, ahora temen que esa promesa haya sido una estrategia para evitar reclamos inmediatos.
Niños, escuelas y la vida en riesgo
En este asentamiento viven familias numerosas con niños escolarizados en los establecimientos cercanos, como la Escuela Primaria Nº 69 y la Nº 54. Incluso trascendió que en uno de los colegios se suspendieron las clases por temor al operativo de desalojo, aunque finalmente se constató que las actividades continuaban con normalidad.
Los vecinos denuncian además que en el área más consolidada, sobre Ortiz de Zárate, muchas viviendas cuentan con medidores de luz colocados formalmente, mientras que en otras zonas continúan enganchados de manera precaria.
Una situación que desnuda la crisis habitacional
Este caso revela nuevamente la grave situación de emergencia habitacional que atraviesa Mar del Plata y la falta de políticas públicas efectivas que den respuestas reales a las familias vulnerables. Vale recordar que el relevamiento realizado por la red Mar del Plata entre Todos daba cuenta de 100 barrios precarios en el distrito.
Vecinos como Mariana, madre de tres chicos, aseguran que no tienen adónde ir si se concreta el desalojo, y piden ser reubicados en otro terreno que les permita acceder a una vivienda digna. “Si nos sacan, quedamos en la calle con los nenes”, lamentó.
