
El titular del gremio, Pablo Trueba, rechazó que los sueldos sean la única variable de las empresas para ajustar sus costos. La flota sigue sin salir a la campaña de langostino.
El titular del Sindicato de Marítimos Pesqueros (Simape), Pablo Trueba, ratificó el rechazo que se hizo al pedido de las cámaras empresarias del sector a una rebaja de salarios como para volver a las salidas de pesca y anticipó que la solución al conflicto, en vísperas de este inicio de zafra de langostino, no pasará por el bolsillo de los trabajadores.
“Le pusimos certificado de defunción al proyecto de baja de salarios”, dijo sobre la respuesta que con otros gremios vinculados a la actividad pesquera acordaron plantear durante la audiencia que se dio este lunes, en el ámbito de la Subsecretaría de Trabajo de la Nación, con presencia también de directivos de cámaras empresarias del sector.
Insistió el gremialista que los trabajadores no tiene alcance ni manejo sobre otras variables que impactan sobre los costos operativos de los armadores como el mercado internacional, precio del producto o valor del dólar en la actualidad. “Hoy parece que la solución del planeta está sujeta a la baja salarial de los marineros”, dijo y cuestionó que los empresarios “no hablaron nunca de los servicios”.
“Nos parece una estupidez de gran magnitud”, afirmó sobre este intento de avance sobre los salarios y criticó una situación que se dio en la Patagonia, donde una empresa le anticipó dos millones de pesos a sus marineros con la condición de que luego firmen un convenio a la baja.
Recordó que los barcos están parados “por un lock out patronal” y que las empresas habilitaron la discusión en marzo con la intención de abrir este conflicto y tenerlo resuelto a esta altura del año, cuando es la época real de captura del langostino.
Fue severo con los empresarios y citó que, con casi 38 años en la actividad, siempre se han quejado. “Nunca plantean un informe admnistrativo: solo los salarios de los trabajadores, me crié escuchando eso”, dijo ya afirmó que los armadores “tienen un imperio, pero (para ellos) siempre fuimos un problema”.
En lo personal confió en que empresarios más identificados con la ciudad, con trayectoria y que son dueños de las empresas, entre los que citó a Solimeno y Moscuzza, serán los que a la brevedad buscarán un acuerdo salarial con los trabajadores y permitirán volver a la actividad.
