
Cristian Bolado, subsecretario de Emergencias y Desastres, aseguró que más de 200.000 personas fueron afectadas directa o indirectamente por el temporal.
En medio de la emergencia por las fuertes inundaciones que afectan a distintas zonas de la provincia de Buenos Aires, la Cruz Roja Argentina continúa desplegando operativos humanitarios a gran escala para asistir a miles de personas afectadas. Cristian Bolado, Subsecretario de Emergencias y Desastres de la organización, brindó detalles del operativo donde remarcó la magnitud del trabajo realizado y el compromiso ininterrumpido de los equipos.
«Después del operativo inmenso que montó la Cruz Roja en Bahía Blanca, que todavía continúa, ahora tenemos un nuevo desafío: trabajar en cerca de 28 municipios y parte del oeste de la provincia de Buenos Aires», explicó Bolado en diálogo con el programa Brisas Segunda Edición.
Según detalló, el epicentro actual del operativo se encuentra en Zárate y Campana, y comenzó el pasado viernes, extendiéndose de forma ininterrumpida durante el fin de semana. «Muchos equipos desplegados, muchas actividades en simultáneo y trabajando para la gente que debió abandonar su hogar», describió.
La emergencia comenzó en localidades como Chacabuco y Chivilcoy, pero se extendió hasta La Plata, afectando directamente a una vasta franja del territorio bonaerense. «Estamos hablando de miles y miles de bonaerenses afectados. La emergencia sigue en curso, pero ya podemos hablar de más de 200.000 personas afectadas de manera directa e indirecta», afirmó Bolado.
El funcionario también lamentó las consecuencias humanas del fenómeno: «Hasta ayer hubo evacuaciones. Hay tres personas desaparecidas y dos fallecidas. Aún estamos en la etapa de respuesta a la emergencia».
Desde la Cruz Roja destacaron que los equipos cuentan con una preparación constante para actuar ante este tipo de catástrofes. «Tenemos filiales en el norte y sur del país que se preparan para hacer frente a diferentes situaciones. Hay una preparación sostenida. Nuestros equipos no tienen descanso», remarcó Bolado.
Lo que sigue
Finalizada la etapa de respuesta inmediata, la Cruz Roja avanzará con su plan de acción para la recuperación y asistencia a largo plazo, según anticipó Bolado. Mientras tanto, los equipos continúan trabajando en terreno para asistir a los damnificados y contener la emergencia.
«El objetivo es no solo asistir en lo urgente, sino también ayudar a las personas a reconstruir sus vidas», explicó Cristian Bolado, quien remarcó que la intervención no termina cuando baja el agua. Esta nueva fase incluirá apoyo psicosocial, entrega de insumos básicos, higiene, agua segura y, en muchos casos, la rehabilitación de viviendas o espacios comunitarios.
Además, se prevé trabajar en la reducción de riesgos futuros, especialmente en aquellas zonas donde la infraestructura hídrica se mostró vulnerable. «Estas emergencias nos dejan aprendizajes. Nuestro compromiso es trabajar también en la prevención y la resiliencia comunitaria para que cada vez menos personas queden expuestas a este tipo de desastres», concluyó.
