La actriz brasileña Milena Brandão, conocida por su papel en la serie de Netflix Sintonía, perdió la vida el pasado viernes a los once años de edad. Según contó su madre Thay, el deceso respondió a una muerte cerebral después de 13 paros cardíacos, y se produce en unas circunstancias inciertas y que levantan un gran número de incógnitas.
De hecho, en la actualidad la policía de São Paulo investiga las causas de la muerte y una posible negligencia médica. Y es que en los días anteriores al fallecimiento se fueron sucediendo diagnósticos y tratamientos diferentes, sin que en ningún caso se consiguiera detener el deterioro de la salud de la pequeña.
Tal y como explicó la madre de la actriz al medio citado, Brandão en primer lugar sufrió fuertes dolores de cabeza que la llevaron a estar internada en una Unidad de Atención de Emergencias municipal (UPA) y en dos hospitales estatales.
En primer lugar, los médicos le diagnosticaron dengue, una infección tropical que, como refleja la Clínica Mayo, es transmitida por mosquitos y relativamente común en América Latina. Para tratar esta afección se le prescribió dipirona o metamizol (un antipirético que reduce espasmos musculares), pero su estado no mejoraba.
Algo más tarde se le detectó una infección de las vías urinarias: es decir, aquella que se presenta en alguna parte del sistema urinario (riñones, uréteres, vejiga y uretra), de acuerdo una vez más con la Clínica Mayo.
Finalmente, tras una tomografía computarizada en el último centro en el que estuvo se le detectó la presencia de una masa anormal en el cerebro, que podría tratarse de un tumor cerebral o de coágulos; su naturaleza está aún siendo investigada.
Según reporta el portal brasileño, el historial médico de Millena recoge que padeció «dolor de cabeza durante 6 días y coma durante un día; también, que se observó un «proceso expansivo» en su sistema nervioso central y, en base a esto, que había un diagnóstico diferencial neoplásico no definido.
Es decir, en el documento figura la detección de una formación anormal de tejido nuevo, que puede ser benigno o maligno según su naturaleza y características concretas (y que no llegaron a ser determinadas con precisión).
De acuerdo con la información compartida por la familia, la niña sufría dolores en la cabeza y las piernas y otros síntomas preocupantes como somnolencia, falta de apetito y desmayos.
Teniendo en cuenta todos estos datos y que los padres de la pequeña denuncian que no se le realizaron pruebas en los primeros momentos del cuadro, así como «situaciones cuestionables» y falta de información en varios de los centros en los que la menor estuvo ingresada, ahora las autoridades deberán establecer cuál fue el origen y la explicación de la muerte de la pequeña, así como si existió negligencia por parte de los profesionales que la atendieron.
