Liam Payne, el exintegrante de One Direction que murió trágicamente en octubre de 2024 a los 31 años, no dejó testamento. Según documentos judiciales revelados este 7 de mayo, su millonaria fortuna será gestionada bajo las leyes de sucesión intestada del Reino Unido.
El patrimonio del cantante fue valuado en más de 24 millones de libras esterlinas. La administración quedó en manos de su expareja y madre de su hijo, Cheryl Tweedy, y del abogado Richard Mark Bray, quienes recibieron autoridad limitada para gestionar los bienes.
Payne tenía un hijo de ocho años, Bear, fruto de su relación con Tweedy. Al no haber cónyuge ni testamento, la ley establece que el heredero será su hijo, por lo que se espera que el dinero sea colocado en un fideicomiso a su nombre.
