Esta edición soñada e inolvidable de Wimbledon para Solana Sierra tiene todavía algún capítulo más por escribir.
La marplatense, 101ª en el ranking mundial de la WTA y presente en el cuadro principal como “lucky-loser” (perdedora afortunada en la qualy), venció a la española de origen moldavo, Cristina Bucsa, por 7-5, 1-6 y 6-1, en dos horas exactas.
Solana tiene tenis, tiene físico y también tiene cabeza. Ya es una realidad, y además tiene un futuro extraordinario por delante.
Su próxima rival será, nada menos, la ganadora del cruce que más tarde protagonizarán la número uno del mundo, la bielorrusa Aryna Sabalenka y la británica Emma Raducanu (40ª).
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