
Monseñor Marcelo Colombo, titular de la Conferencia Episcopal Argentina, cuestionó el manejo social del Gobierno, atribuyó «desmesura» a la gestión oficial y lamentó la falta de diálogo.
El presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, Monseñor Marcelo Colombo, confirmó la realización de la Semana Social en Mar del Plata y trazó un duro diagnóstico sobre el impacto del ajuste económico en los sectores más vulnerables. Advirtió también sobre la falta de diálogo con el Gobierno y la necesidad urgente de atender las demandas de las familias.
Monseñor Marcelo Colombo anunció que la Semana Social se llevará a cabo los días 8, 9 y 10 de agosto en Mar del Plata, un encuentro que, según explicó, permitirá «hacer un mapeo y análisis de la situación social del país con protagonistas de la vida pública y comunitaria».
Durante la entrevista, el referente de la Iglesia Católica realizó una fuerte crítica al rumbo económico del Gobierno:
“Se está confirmando, reiterando, un rumbo donde el ajuste tiene como destino a jubilados, al régimen de discapacidad, a la situación de los médicos. Temas que emergen y que son como una especie de muestrario de un sector grande de la sociedad atormentada por la situación económica”, sostuvo.
Colombo también lamentó la ausencia de una agenda de diálogo amplia, que permita pensar políticas públicas más allá del calendario electoral.
“Hay una negativa al diálogo, porque hay una anteojera electoral. Todo lo que se defina tiene ese olor. Parece que no cuenta la gente en el medio, que está rehén de esta situación”, señaló.
Las familias de personas con discapacidad
Uno de los puntos más sensibles de su análisis fue el deterioro de las condiciones que enfrentan las familias de personas con discapacidad, que —según denunció— ven afectado el acceso a derechos esenciales como la educación y la salud. “No podemos dejar de hablar de estas situaciones. Hay procesos educativos que se detienen. Hay un desfinanciamiento de las agencias de discapacidad. Vemos una desmesura: por un lado se presentan logros, y por otro se silencia el debilitamiento de organismos clave”, alertó.
Monseñor Colombo remarcó que detrás de cada número hay realidades humanas concretas. “No son estadísticas, son personas de carne y hueso. El Estado no puede cumplir todo, pero su razón de ser es la vida de sus ciudadanos”, enfatizó.
Diálogo institucional y ausencia de políticas compartidas
Sobre la relación actual de la Iglesia con el Gobierno, explicó que el vínculo se sostiene de forma institucional, principalmente a través de la Secretaría de Culto. Destacó algunas articulaciones puntuales, como el trabajo conjunto con Sedronar en temas vinculados a la drogadependencia, y con Caritas y el Ministerio de Educación en acciones específicas. Sin embargo, fue tajante respecto al panorama general:
“En la política conjunta no hay diálogo. Todo es un modelo enlatado, sin considerar las cosas concretas de la gente”.
