
La elección del nuevo Papa continúa su proceso en la Santa Sede, a la espera de una decisión mayoritaria.
Cerca de las 16.00 (hora argentina) de este miércoles, la chimenea de la Santa Sede expulsó la clásica fumata negra. En consecuencia, los cardenales que participan del Cónclave en la Capilla Sixtina todavía no eligieron al sucesor del Papa Francisco, que será designado cuando se alcance una mayoría entre los electores.
Mientras tanto, el interior de la dependencia religiosa continúa en un total hermetismo, con estrictas normas que limitan la comunicación de los presbíteros. Si en la jornada del jueves se llega a un consenso, la chimenea arrojará una fumata blanca, y minutos después, un cardenal designado anunciará al nuevo pontífice.
Cabe destacar que el humo es el resultado de la quema de las papeletas utilizadas en la votación junto a distintos elementos como el azufre, que generan la coloración oscura. En el caso de una elección positiva, se utilizarán otros químicos para lograr una tonalidad blanca.
El cardenal elegido se convertirá en el 267º papa. Será también el octavo soberano del Vaticano, obispo de Roma y cabeza de la Iglesia Católica, según la normativa que lo considera como el sucesor de San Pedro, uno de los doce apóstoles de Jesús.
