El Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por su sigla en inglés) informó el martes en un comunicado que solicitará la pena de muerte contra dos mexicanos detenidos tras el naufragio de una panga llena de inmigrantes que causó al menos tres muertes en la costa de San Diego.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, precisó que le pedirá esta medida al Departamento de Justicia (DOJ, en inglés) y que presente cargos por contrabando de extranjeros, en virtud de “una revisión exhaustiva tanto de la Ley de Inmigración y Naturalización como de la Ley Federal de Pena de Muerte”.
Noem aseguró que “los actos de contrabando de extranjeros con resultado de muerte son delitos punibles con la pena capital” y que, en consecuencia, “solicitaré formalmente al fiscal general que se asegure de que estos dos presuntos contrabandistas sean procesados rápidamente con todo el peso de la ley y que solicite la pena de muerte en este caso”.
La secretaria añadió: “Esta tragedia es un duro recordatorio de la inhumanidad y el peligro mortal inherentes al tráfico de seres humanos en el mar. Sus muertes no sólo podían evitarse, sino que eran consecuencia directa de la codicia y la indiferencia de los contrabandistas que los explotaban. El contrabando marítimo no sólo es ilegal, sino un delito violento e intrínsecamente peligroso. Quienes a sabiendas ponen vidas humanas en grave peligro para cometer tales delitos deben responder plenamente de sus actos”.

El pasado 5 de mayo, la Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) recibió un reporte sobre “una embarcación tipo panga volcada que había sido arrastrada hasta la orilla en Torrey Pine, San Diego”, añadió el DHS.
La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (USBP) confirmó, de acuerdo con el comunicado, mediante entrevistas a los supervivientes, “que originalmente había 16 personas a bordo, entre ellas 14 adultos y dos menores”.
Las autoridades logaron detener a cinco mexicanos y el departamento añadió que dos de ellos fueron señalados como sospechosos. “Tres fallecidos fueron recuperados e identificados como ciudadanos indios; otros siete siguen desaparecidos”, agregó el comunicado
Los cinco mexicanos han sido identificados como Jesús Iván Rodríguez-Leyva, de 36 años; Julio César Zúñiga-Luna, de 30; Melissa Jennelle Cota, de 33; Gustavo Lara, de 32; y Sergio Rojas-Fregoso, de 31.
Zúñiga-Luna y Rodríguez-Leyva fueron detenidos el lunes, tras ser encontrados en una playa de Del Mar, y acusados de introducción de extranjeros con resultado de muerte e introducción de extranjeros con fines lucrativos, según informó la fiscalía.
Por su parte, Cota, Lara y Rojas-Fregosa —que según las autoridades habían sido deportados previamente en diciembre de 2023— fueron acusados de transporte de extranjeros ilegales.
“Felicito a los guardacostas estadounidenses y a todo el personal de Seguridad Nacional que participó en la respuesta inmediata y en la investigación en curso. Su profesionalidad y rápida actuación en condiciones peligrosas reflejan los más altos niveles de servicio y dedicación para salvar vidas y defender las leyes de nuestra nación”, dijo Noem.
El DHS, añadió Noem, “no tolerará este nivel de depravación criminal ni este desprecio temerario por la vida humana”.
