El hombre baleado por otro que quedó detenido este domingo a la madrugada en el barrio Libertad había sido acusado de participar del crimen de un joven en 2023, y también condenado a prisión en 2018.
Se trata de Rubén Darío Ordoñez, quien fue declarado prófugo luego de la detención de los otros dos acusados por el asesinato de Andrés Emanuel Casco, ocurrido el jueves 19 de enero de 2023. Una semana después, la policía lo atrapó en un negocio y quedó a disposición de la fiscal María Florencia Salas.
Efectivos de la comisaría sexta atraparon a Ordoñez el jueves 26 de enero de ese mismo año, mientras se hallaba en un local del barrio 9 de Julio. Más precisamente, compraba en una farmacia de Luro y Bordabehere cuando lo descubrieron y lo aprehendieron.
Después de finalizado el operativo, el tercer sospechoso por el crimen de Casco fue trasladado a la Alcaidía Penitenciaria Nº 44 de Batán, donde ya se encontraban Kevin Chávez (21) y Cristian Blanco (20). El primero se entregó en Tribunales luego de que los mismos vecinos del barrio Libertad incendiaran su casa en presunta venganza por el homicidio, y el segundo fue aprehendido durante un allanamiento a una vivienda del barrio Florentino Ameghino.
El jueves 19 de enero de 2023, en horas de la noche, Casco fue interceptado por tres agresores en Leguizamón al 1300 y tras una breve discusión fue atacado a tiros y a puñaladas. Dos proyectiles impactaron en el tórax de la víctima, quien pese a que fue trasladado de urgencia al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) no logró sobrevivir.
Algunas de las personas que estaban con él reconocieron a los atacantes y dieron los nombres a la policía. Horas después la casa de dos de los acusados fueron incendiadas como venganza por el asesinato. Uno de los señalados fue Kevin Chávez, que poco después, ya el viernes, se presentó en Tribunales para denunciar el incendio y quedó detenido por orden de la fiscal María Florencia Salas.
Casco era miembro de una de las familias más vinculadas a la venta de drogas en el barrio Libertad, con varios procesados, mientras que Chávez también se relaciona a otro clan histórico de ese sector de Mar del Plata. Por ese motivo se cree que la pelea que acabó con el homicidio del primero pudo haber estado iniciada en la disputa por el narcomenudeo.
Por su parte, Ordóñez también pertenece a una familia cuyos miembros mantuvieron problemas con la ley en el pasado. De hecho, él mismo fue condenado en mayo de 2018 a la pena de 5 años y 6 meses de prisión por “portación ilegal de arma de guerra y encubrimiento agravado en concurso real”, luego de que lo atraparan cerca de un santuario del “Gauchito Gil” del barrio Ameghino.
De acuerdo a la investigación, la policía identificaba un automóvil marca Fiat Duna en inmediaciones de las calles Brandsen y 228 cuando una persona advirtió sobre la presencia de un hombre armado en inmediaciones de un santuario del “Gauchito Gil”. Allí comenzó una persecución que concluyó dos cuadras después cuando Ordóñez y su hermano -que resultaría absuelto- quedaron aprehendidos con un arma.
