
Luego de casi ocho décadas de presencia en La Matanza, el Banco Nación confirmó el cierre definitivo de su sede en Ramos Mejía, argumentando que la elevada Tasa de Servicios Generales vuelve inviable su operación
La decisión fue anunciada este martes por el Banco de la Nación Argentina: la sucursal Ramos Mejía cierra sus puertas hoy, al finalizar la operatoria diaria. El motivo, según explicó la entidad, es el elevado impacto de la Tasa de Servicios Generales que impone el municipio de La Matanza, cuya alícuota del 7,5% está entre las más altas del país.
Los clientes de la ahora ex sede Ramos Mejía ya fueron derivados a la sucursal más cercana, ubicada en Ciudadela, dentro del partido de Tres de Febrero, a tan solo 15 cuadras de distancia. Desde el banco aclararon que no será necesario realizar trámites adicionales y que los servicios continuarán con normalidad.
“En jurisdicciones como Tres de Febrero, la carga tributaria es más razonable y no obstaculiza la operatoria bancaria ni encarece el crédito”, explicaron desde la entidad.
Una presión tributaria que impacta en el crédito y el empleo
En los primeros ocho meses de 2024, el Banco Nación debió abonar más de $3.500 millones en tasas municipales solo en La Matanza. Esa cifra equivale al sueldo anual de 150 empleados y representa un costo operativo que dificulta la capacidad del banco de financiar a PyMEs y familias.
Por tanto, el cierre no responde a una decisión comercial sino a una imposibilidad operativa generada por una política impositiva excesiva.
La sucursal de Ramos Mejía contaba con una trayectoria de casi 80 años, consolidándose como un punto de referencia para miles de usuarios en el oeste del conurbano bonaerense. Su cierre representa un fuerte mensaje sobre las consecuencias de políticas fiscales locales que, según la entidad, “penalizan la actividad financiera formal”.
