El día después del apagón, con la luz restablecida al 99% y las incidencias en vías de solución, Pedro Sánchez se concentra ahora en descubrir qué pasó y sobre todo en exigir responsabilidades. Esta tarde se ha reunido en La Moncloa, junto a dos vicepresidentas y dos ministros, con los representantes de los principales operadores del mercado eléctrico (la presidenta de Red Eléctrica y representantes de Iberdrola, Endesa, EDP, Acciona Energía y Naturgy), y les ha pedido que colaboren con el Gobierno y los organismos independientes para identificar las causas del incidente: “Debemos acometer las mejoras necesarias para garantizar el suministro y la competitividad futura de nuestro sistema”, ha tuiteado. Por su parte, la Comisión Europea ha anunciado que dispondrá de un informe independiente sobre el apagón en la península Ibérica que incluirá una primera versión técnica que estará lista en seis meses y otro estudio —que incluirá también recomendaciones— que debería estar terminado antes de septiembre de 2026. Previamente, la empresa Red Eléctrica ha descartado preliminarmente que el apagón se debiese a un ciberataque, un error humano o algún fenómeno meteorológico o atmosférico. Apunta a dos episodios de “desconexión de generación”, muy posiblemente de la generación de energía solar.
