En 2019, la estrella del pop Belinda logró su primer top 10 en Billboard. Este excepcional hito no se debió a un éxito pop, sino a “Amor a primera vista”, una cumbia sonidera con Los Ángeles Azules, Lalo Ebratt y Horacio Palencia que alcanzó el No. 2 en la lista Regional Mexican Airplay. Fue la primera vez que Belinda entró en este chart, una hazaña no subraya únicamente la versatilidad de la artista, sino su resiliencia.
Coescrita por Belinda, Descemer Bueno y Palencia, la canción, que fusiona sonidos tradicionales de cumbia mexicana con suaves toques de reggaetón, no solo marcó el regreso de la estrella nacida en España y criada en México a las listas de Billboard después de cuatro años, sino que introdujo un nuevo sonido audaz que nunca había hecho antes, y en última instancia, la era de la música mexicana en la que se encuentra hoy.
Gracias a esa capacidad de reinvención continua, la cantante y actriz recibirá el Premio Evolución en la gala Billboard Mujeres Latinas en la Música 2025 el jueves 24 de abril.
“Ha sido un viaje de muchos aprendizajes, crecimiento y evolución constante, tanto a nivel personal como artístico”, dice Belinda a Billboard. “Este reconocimiento no solo celebra mi trayectoria, sino también el poder de reinventarse y seguir explorando nuevas etapas. Me siento más inspirada que nunca y emocionada por compartir esta nueva era musical. Ser reconocida en una noche que celebra a mujeres tan poderosas y talentosas hace que este momento sea aún más especial”.
Si bien la artista nacida como Belinda Peregrín Schüll tiene una trayectoria artística de 25 años, admite que no ha tenido tiempo para detenerse y reflexionar verdaderamente sobre el momento en que se convirtió en una estrella latina.
“Yo sigo trabajando, teniendo muchas metas, y si te digo la verdad, creo que nunca en algún momento de mi vida me he sentado a pensar ‘¡Guao, lo logre!’, cosa que debería de hacer”, dice. “Yo siempre estoy pensando en nuevas ideas, en nuevas canciones, en nuevos retos, en nuevos proyectos, pero nunca me he dado el tiempo de ponerme a pensar, ‘OK, he logrado todo esto’”.
Ha logrado mucho y, con el tiempo, se ha ganado un merecido lugar en el mundo del pop latino.
Belinda tenía solo 10 años cuando protagonizó la telenovela infantil mexicana Amigos x Siempre en el año 2000, pero fue su álbum debut homónimo el que la catapultó al estrellato musical tres años después. El disco, que incluye su clásico pop “Ángel”, le valió su primera entrada en el top 10 de una lista de Billboard, alcanzando el No. 6 en Top Latin Pop Albums en 2003. Sus cuatro álbumes de estudio desde entonces, incluyendo Utopía (2006), Carpe Diem (2011) y Catarsis (2013), también han entrado en el top 10 de la lista.
Mientras tanto, éxitos como “Bella traición”, “Egoísta” con Pitbull y “Amor a primera vista” han demostrado su facilidad para explorar diferentes géneros, desde el rock hasta la música electrónica, el reggaetón y la cumbia. Sin miedo a la experimentación, Belinda ahora se ha expandido hacia la música mexicana, etiquetando su nuevo trabajo como “Beli-Bélica”, un guiño a los corridos bélicos del género. Sin embargo, sus canciones se alejan de las hazañas del narcotráfico y se centran más en letras sobre el desamor y la coquetería.
“El primer artista que escuché de corridos tumbados fue Natanael Cano. Fue el primero que yo dije, ‘Guao, la música mexicana suena diferente. Ya no suena como antes’”, recuerda. “En esa época, una persona me dijo: ‘Tú eres mujer, tú nunca vas a poder cantar corridos tumbados, ni regional, porque tú eres mujer y no te queda’. Me dijo que no podía cantarlo porque eso era de hombres y que me iba a ver ridícula. Y un par de años después, pues aquí estoy cantando ese estilo”.
Desafiando todos los pronósticos, Belinda evolucionó oficialmente a su era de corridos con el lanzamiento de “Cactus” en enero de 2024, que también marcó su debut con Warner Music México después de firmar un contrato discográfico exclusivo en agosto de 2023.
“Llevaba ya un par de años pensando en el tema de los corridos tumbados, pero con el tiempo se fue dando”, dice. “‘Cactus’ fue una canción que empezó escrita en un cuaderno, no tenía tanto la melodía porque fue un sentimiento que yo tenía que expresar y de repente lo convertimos en música. Sabíamos que era la canción correcta en ese momento y que representaba la nueva etapa musical de mi vida”.
A esa nueva etapa le siguió poco después su primera colaboración con Natanael Cano en “300 Noches”, que ella misma definió como un “corrido coqueto” por su toque pop; “La mala”, un trap-corrido irreverente; y su colaboración con Tito Double P en “La cuadrada”, que alcanzó el No. 23 en la lista Regional Mexican Airplay en marzo.
“Sé que a muchos no les gusta”, dice sobre su etapa de Beli Bélica, pero si algo le han enseñado sus colaboradores de música mexicana es a “dejarse llevar”.
“He aprendido a no tomarme todo tan a pecho y escucharme a mí”, dice. “Escuchar lo que siento, lo que yo pienso, y lo que a mí me gusta, porque nadie va estar al 100% de acuerdo contigo y nadie va a tener al 100% tu visión. Y mientras tú seas feliz con lo que tú haces y estás escribiendo, el público lo va a tomar bien porque lo estás haciendo con el corazón”.
Y aunque encontró un nuevo sonido al tiempo que se mantiene activa en redes sociales y conecta con nuevos y fieles seguidores, Belinda se mantiene fiel a su esencia pop. Su sencillo “Jackpot”, con Kenia Os, alcanzó el No. 10 en Latin Pop Airplay en febrero.
“Belinda no es un género musical”, enfatiza. “Yo tuve todas las épocas musicales y siempre, mi palabra favorita para describir mi carrera, es versátil. Es la palabra perfecta para definir mi estilo. Ahora, en lo regional, regresamos a lo básico. Me recuerda mucho a cómo era antes la música. Me encanta que pueda regresar a lo que era hacer una canción con instrumentos reales y no depender de un programa de computadora. Se siente como que volvemos a lo que era la música”.
Ahora, con su nueva mentalidad de “dejarse llevar”, Belinda dice que un nuevo álbum de estudio está en el horizonte, creado específicamente para esas “mujeres independientes que son completamente irreverentes pero a la vez fuertes, sexys y divertidas”.
Pero primero, se lo está tomando con calma.
“Estoy tratando de descansar porque en el 2024 no descansé nada. Me puse a escribir casi todo el disco. Fueron muchas emociones en un año. Muchas cosas al mismo tiempo. Este año me voy a tomar el tiempo necesario para terminar mi álbum. Simplemente, quiero disfrutar cada momento, cada etapa, cada proyecto”, concluye.
