La exprimera dama, Michelle Obama, rompió el silencio en medio de los rumores de un supuesto divorcio de su esposo, el expresidente de los Estados Unidos Barack Obama, y reveló que se encuentra en un proceso de autodescubrimiento y reflexión personal, durante una plática para el podcast Work In Progress de Sophia Bush.
Los rumores de la separación de los Obama se han intensificado durante los últimos meses, luego de que Michelle no acompañara al expresidente a eventos públicos importantes como el funeral de Jimmy Carter o la toma de protesta de Donald Trump.
Además, se relacionó sentimentalmente a Barack Obama con la actriz Jennifer Aniston, aunque más tarde ella misma salió a desmentir los rumores.
Ante estos señalamientos, Michelle Obama, quien ha estado casada con Barack desde hace 32 años y con quien comparte dos hijas, aseguró que se encuentra en un momento en su vida en el que ha tomado decisiones personales, dejando de lado las necesidades de su familia.
“No puedo culpar de mis decisiones e indecisiones a nadie más que a mí. Como mujer, creo que si soy honesta conmigo misma, podría haber tomado muchas de estas decisiones hace años. Pero no me di esa libertad. Incluso, igual que dejo a mis hijas vivir sus propias vidas, también he usado sus vidas como excusa”, dijo la exprimera dama.
Sobre su ausencia de los actos oficiales, Michelle aseguró. “Elegí lo mejor para mí, no lo que debía hacer, no lo que pensé que otra gente quería que yo hiciera. Y, entre tú y yo, fue una prueba importante para mí como mujer, como persona independiente, porque como tantas otras mujeres y tantas otras personas, me muevo desde la culpa”.
Sin embargo, la exprimera dama reconoció haber escuchado los rumores sobre el divorcio con Barack, lamentando que la gente no pueda entender que ha tomado sus propias decisiones como una mujer adulta, sobre su deseo de acompañar a su marido.
“Este año la gente, ya sabes, ni siquiera podían imaginar que yo estaba tomando una decisión por mí misma. Asumen que mi marido y yo nos estamos divorciando, no que soy una mujer adulta tomando mis propias decisiones. Pero eso es lo que la sociedad nos hace, preguntarnos ¿qué hago y por qué? Y si no encaja en el estereotipo de lo que la gente piensa que debemos hacer, se etiqueta como algo negativo y horrible», sentenció.
