
En la noche del lunes, vecinos de Hernandarias y Canosa tomaron la justicia por mano propia al demoler una vivienda usada como centro de venta de drogas y acopio de objetos robados.
En la noche del lunes 31 de marzo, un grupo de vecinos de la zona de Hernandarias y Canosa tomó la decisión de demoler y prender fuego una casa que había sido señalada como un aguantadero de delincuentes. El hecho ocurrió alrededor de las 21.00, y según informaron los residentes, la propiedad, ubicada sobre Canosa, era utilizada como un centro de operaciones para actividades ilícitas.
Los vecinos denunciaron que en esa casa se realizaban actividades ilegales, como la comercialización de drogas y el acopio de objetos robados. A pesar de las múltiples denuncias realizadas a las autoridades, los residentes expresaron su frustración por la falta de respuestas, lo que los llevó a tomar la justicia por mano propia.
La propiedad, de no más de tres metros de altura, estaba ubicada frente a la intersección de Canosa y el Tiro Federal, en una zona donde, según los denunciantes, se habían registrado múltiples incidentes de delincuencia. La acción de los vecinos incluyó el desmantelamiento de la vivienda, sacando colchones, camas y otros muebles, antes de prenderlo fuego.
El incendio rápidamente se propagó, lo que llevó a la intervención de una dotación de bomberos, quienes se desplazaron hasta el lugar para controlar las llamas. La vivienda terminó totalmente demolida, con el techo derrumbado y la estructura colapsada por completo.
