Grandes libros, pequeños lectores: “Se siente un perro sentado”, de David Wapner
Se siente un perro sentado
David Wapner
Isol (ilustraciones)
Buenos Aires
Ojoreja
2021
Por Elena Stapich (*)
Libro de la colección Primera poesía, nombre que adelanta como destinatarios posibles a los lectores de la primera infancia. Desde lo material, pensando en el libro como objeto, están diseñados en cartoné, tamaño pequeño, formato cuadrado, puntas redondeadas, lo que los hace manipulables y resistentes.
Hay varias puertas para entrar a este libro. Una de ellas es su carácter narrativo: cuenta una historia mínima protagonizada por un perro y la humana con la que vive. El perro quiere salir a pasear justo cuando ella está concentrada en la lectura de un libro… Un conflicto cotidiano.
En segundo lugar, es interesante pensarlo como libro-álbum, ya que las ilustraciones se hacen cargo de contar la historia mínima a la que nos referíamos.
¿Y el texto, entonces? El texto de David Wapner se ocupa juguetonamente de ir y venir con las repeticiones (“Cuatro veces se sienta”), con los juegos de palabras (“No tiene sentido / que tenga tanto sentado”) y con las preguntas retóricas: “¿Cómo puede ser? / ¿Tantas veces se sienta / pero solo una se levanta?”.
Isol, la ilustradora, utiliza los recursos que son su marca registrada: dos colores contrastantes (celeste y amarillo ¿mostaza?) cortados por el blanco de los personajes, las manchas de color levemente desfasadas de los contornos, y una gran capacidad para “decir” las expresiones faciales con muy pocos elementos.
Un libro ideal para que el mediador dialogue con los chicos.
Tapa de Se siente un perro sentado.
(*) Socia fundadora de la ONG Jitanjáfora. Redes sociales para la promoción de la lectura y la escritura. Para más recomendaciones literarias de textos infantiles y juveniles, visitar la sección Grandes libros, pequeños lectores de LA CAPITAL, escrita por especialistas que son miembros de Jitanjáfora, haciendo clic acá.
