Atrás quedaron treinta y dos partidos de fase regular. Antecedentes que pueden tener su importancia relativa porque ahora comienza otra historia. La postemporada ya está aquí, y se inicia la parte más importante de la Liga Argentina de Básquetbol 2025/26.
Para los equipos de la Conferencia Norte, la Reclasificación empezaba este miércoles. Los equipos de la Conferencia Sur tendrán acción este jueves. Y uno de los focos de atracción estará en Luro y Guido. Allí, en el Nuevo José Martínez, Quilmes recibirá a Villa Mitre de Bahía Blanca, en serie al mejor de cinco partidos y con ventaja de cancha para los dirigidos por Javier Bianchelli.
Esto es así porque Quilmes concluyó en el sexto puesto en la fase regular, con registro de 20 triunfos y 12 derrotas, y Villa Mitre se ubicó undécimo, con 14 éxitos y 18 traspiés.
No es la primera vez que se van a enfrentar, pero de todas maneras hay un componente emotivo muy significativo, porque el conjunto sureño es dirigido por una gloria quilmeña: Sebastián Ginóbili, quien lideró algunas gestas muy importantes en la historia del “tricolor”, algunas de ellas precisamente en el mismo escenario donde se jugará el partido de este jueves, el cual abrirá la eliminatoria.
La premisa para esta serie no implica novedad alguna con respecto a otras llaves eliminatorias: conservar la localía es un objetivo central.
De hecho, Quilmes ostenta la tercera mejor defensa de toda la competencia (permite, en promedio, 74,8 puntos de sus rivales). Pero decae mucho en ese aspecto cuando juega como visitante.
Villa Mitre impone respeto con sus mejores porcentajes de tiro, aunque defensivamente otorga ciertas licencias. En ataque cuenta con dos opciones principales: el tiro abierto o los rompimientos de Federico Harina, y la variedad de recursos de Franco Pennacchiotti.
Sin embargo, es el caso típico de un equipo con enorme potencial que no terminó de consolidarse en el primer tramo del certamen, que tuvo ciertos desajustes defensivos y le costó escapar de la irregularidad. Claro que material humano tiene de sobra, y eso lo convierte en un adversario peligroso.
Quilmes no podrá contar con el estadounidense Darry Moore, una baja sensible. El ala-pivote se recupera de un desgarro en el isquiotibial de una de sus piernas y se espera que pueda estar para el segundo partido.
Asimismo, el propio Harina atravesó por una distensión muscular y será probado a último momento para determinar si puede jugar sin condicionar su presencia para el resto de la serie.
En la temporada regular, Quilmes perdió en Bahía Blanca, 79 a 75, un partido que controló durante la mayor parte del desarrollo y se le escapó al final, y ganó en Mar del Plata, 75 a 68. El tercer antecedente es del amistoso de pretemporada que jugaron en Luro y Guido, con victoria marplatense, 90 a 75.
Probables formaciones:
Quilmes
Valentín Costa o Leonel Luna, Joaquín Ríos o Federico De Miguel, Juan Esteban De la Fuente o Joaquín Ríos y Pablo Alderete. DT: Javier Bianchelli.
Villa Mitre
Alejo Blanco, Federico Harina o Manuel Iglesias, Emilio Giménez, Ignacio Alem y Franco Pennacchiotti. DT: Sebastián Ginóbili.
Estadio: Nuevo José Martínez.
Árbitros: José Luis Lugli y Guillermo Di Lernia.
Hora: 21.
La mirada previa de ambos entrenadores
“Estamos bien. Terminamos la fase regular con buenas sensaciones, más allá de no haber logrado el resultado que necesitábamos en La Plata. Cerramos jugando bien contra El Talar, y el balance es positivo. Perdimos sólo dos partidos en casa y tenemos la ventaja de cancha en la serie, más allá de que tengo un gran respeto por ‘Sepo’ (Sebastián Ginóbili) y por un rival que tiene a dos grandes jugadores referentes y determinantes, como Franco Pennacchiotti y Federico Harina, y un poderío físico importante”. (Javier Bianchelli).
“Nos conocemos, ya nos enfrentamos en la fase regular y al ser los mismos jugadores no hay mucho misterio. Veremos quién hace mejor las cosas. Quilmes llega mejor por una cuestión de posicionamiento en la tabla, tiene funcionamiento, ha sido más regular y cuenta con jugadores importantes. Nosotros intentaremos oponer lo nuestro. Ojalá sea una linda serie, pareja y bien jugada, ara bien de todos. El básquet es muy lógico y el que juega mejor, por lo general gana. Tendrán mucha importancia los detalles, porque los errores se pagan más caro. Y la fortaleza de la localía es una ventaja a tener en cuenta”. (Sebastián Ginóbili).
