{"id":7628,"date":"2025-06-05T12:10:44","date_gmt":"2025-06-05T12:10:44","guid":{"rendered":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=7628"},"modified":"2025-06-05T12:10:44","modified_gmt":"2025-06-05T12:10:44","slug":"si-decir-basta-de-graciela-bucci-realismo-critico-en-un-libro-conmovedor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=7628","title":{"rendered":"\u201cS\u00ed decir basta\u201d de Graciela Bucci: realismo cr\u00edtico en un libro conmovedor"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><em><span style=\"font-weight: 400;\">Por Sebasti\u00e1n Jorgi<\/span><\/em><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0A 15 a\u00f1os de <strong>\u201cS<\/strong><\/span><b>\u00ed decir basta\u201d,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> volumen de cuentos (Vinciguerra, 2010), se impone una revisi\u00f3n, modesta por mi parte, de un libro en el que Graciela Bucci parte de situaciones o escenas cotidianas y las eleva a percepciones generales, esbozando de alguna manera, una tomograf\u00eda sociol\u00f3gica en tiempos de una Posmodernidad conflictiva. Lo que no deja de ser considerado como un m\u00e9rito. El sustrato reflexivo que recorren estas narraciones desglosan un encuadre:\u00a0 una postura \u00e9tica de la narradora, enfrentando mezquindades y bajezas de la condici\u00f3n humana.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y entramos en materia con un personaje, la chica mayor de los siete hermanos que sufre un embarazo y queda sola frente al mundo, porque <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">el padre de la criatura se borr\u00f3<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> : as\u00ed lo expresa enf\u00e1ticamente Graciela Bucci en el cuento <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Frascos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. No hay consuelo para la agonista, ni siquiera con el cura, que le endilga <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">infanticidio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y amenaza con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ex comuni\u00f3n.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> La historia est\u00e1 h\u00e1bilmente precintada en el secreto, s\u00f3lo lo saben \u201cmi mam\u00e1 y yo\u201d. Cuento que fue llevado a un video por los alumnos del ISER y que tuve el agrado de ver en aquel momento de su estreno, junto con la profesora Bertha Bilbao Richter, titular de la C\u00e1tedra de Producci\u00f3n en el hist\u00f3rico establecimiento educativo donde se reciben los locutores.\u00a0 El personaje, acuciado psicol\u00f3gicamente ante una sociedad indiferente, intenta tener la ayuda en una parroquia. Pero el cura le emite palabras acusadoras, ante el \u201cpecado\u201d cometido.. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Y si \u00e9 que era cura, que<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">hab\u00eda estudiado y estaba del lado de Dios que sab\u00eda hablar y pensar bien reaccion\u00f3 as\u00ed\u2013 <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0Sutilmente la narradora desliza una ir\u00f3nica, mordaz sentencia.<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">Tras un deambular acompa\u00f1ada por la congoja y la impotencia, me sugiri\u00f3 una secuencia de una cinta del neorrealismo italiano, decide\u00a0 visitar \u201cla mole de piedra\u201d en la calle Paraguay \u2013la Facultad de Medicina\u2014para ver la hilera de frascos que contienen en formol aquellas vidas abortadas. Una pieza profundamente pat\u00e9tica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La muerte de Manuel Molina, de esto se trata <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Perdona nuestras ofensas,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tambi\u00e9n esbozado en primera persona, enmarca una operatoria confesional, un fluir de la conciencia revelador de situaciones inconfesables, acaso. El escenario es un velatorio, que parece de lo m\u00e1s com\u00fan\u2026hasta que en medio de una tormenta se desatar\u00e1 \u201clo determinante\u201d un rato despu\u00e9s, con esa gracia al contar que la caracteriza a la autora. Es un cuento digno de teatralizar, por los di\u00e1logos cruzados entre los personajes. Mediante un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">racconto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> urdido como el nudo del cuento, digo estil\u00edsticamente presentado, sorprende al final como una confesi\u00f3n a un juez. Y qu\u00e9 les voy a decir de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La caja<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que llegar\u00e1 al domicilio mientras la narradora protagonista y mam\u00e1 (por qu\u00e9 siempre \u201cmam\u00e1\u201d, le preguntar\u00eda a Graciela) preparan el almuerzo. Es admirable c\u00f3mo de situaciones cotidianas, dom\u00e9sticas, digamos, nuestra escritora saca de la galera palomas\u2026salvajes: \u201dmam\u00e1 en la silla de la ruedas, nunca estaba bien, ni la sal, ni la cocci\u00f3n, ni los cortes, ni\u201d, as\u00ed, con la apelaci\u00f3n entrecortada por un punto que cierra la oraci\u00f3n, luciendo su destreza narrativa. Al fin llega la caja en cuesti\u00f3n enviada por Juan\u2026\u201deso \u00e9ramos mam\u00e1 y yo, bolsones de culpas\u201d, caramba, me dije al avance de esta trama de tono rom\u00e1ntico, en el sentido de lo abismal y l\u00f3brego, el juego ir\u00f3nico del final, delatan una emuladora de un Poe postmoderno, si se me permite esta aproximaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Graciela Bucci elabora, teje la trama en el nivel de las estructuras discursivas y prepara al Lector Modelo dispar\u00e1ndole expectativas, mediante\u00a0 descripciones del escenario y retratos de los personajes. Es la magia y el juego de contar. Como bien explica Umberto Eco <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">se\u00f1ales de suspense<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> en su libro <\/span><b>Lector in fabula, la cooperaci\u00f3n interpretativa en el texto narrativo(Lumen,\u00a0 1979)<\/b><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Graciela Bucci maniobra en el lenguaje las gradaciones\u00a0 para plantar la escena, tal el cuento <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Desde la vereda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (con un ac\u00e1pite de Ernesto S\u00e1bato)\u201d<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Sab\u00eda lo que pasar\u00eda<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> al regresar\u2026<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sab\u00eda que hab\u00eda estos restos, piezas incompletas de un rompecabezas en la piel\u2026y sab\u00eda el porqu\u00e9 de esos restos angustiados\u201d:<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> obs\u00e9rvese el manejo de la sucesi\u00f3n anaf\u00f3rica para lanzar\u00a0 un cuento desde la mirada, al estilo, si se quiere, de aquel objetivismo franc\u00e9s. Un raid\u00a0 expandido en reflexiones <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">desde esa vereda,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a donde ha regresado para escudri\u00f1ar la Casa, imagen incontrastable de un pasado tenebroso, lugar donde la moneda corriente es la hipocres\u00eda, el mirar para otro lado, donde la abuela y la familia toda acepta las transgresiones y amor\u00edos del abuelo. Y es la ni\u00f1a que regresa ya mayor, que describe y confiesa las anomal\u00edas de un pasado, que ha transitado en sufrimiento. Desliza un mundo s\u00f3rdido, creando esos personajes en soledad. Una pieza maestra, arriesgo. Como en sus poemas, estoy tratando de formular una comparaci\u00f3n, la autora tiene una mirada cristiana ante el sufrimiento de los ni\u00f1os, es postura una \u00e9tica, una moral para proteger a j\u00f3venes y ni\u00f1os, abandonados a la buena de Dios, en este mundo cruel, expuestos a las miserias humanas. Un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">ag\u00f3n<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u00edntimo, para contar la tragedia y el atavismo de seres despiadados.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y el t\u00edtulo de este libro, <\/span><b>s\u00ed decir basta<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> constituye un freno, tal su voluntad, tras el \u00e1nimo de denuncia, de compromiso por parte de una escritora capaz de desplegar sutilezas, tramas con vueltas de tuerca, con una textura precisa. Y suma en\u00e9rgicos alertas \u00e9ticos. Y es as\u00ed que se me ocurre exponer que un realismo cr\u00edtico<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cartas para Manu,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> trazado en lo coloquial, con una mujer detr\u00e1s de la ventana, una excusa terap\u00e9utica y un hombre que no ha de llegar: inquietante ficci\u00f3n epistolar. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">De otro lado,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> otra travesura psicol\u00f3gica, una encrucijada entre los demonios y los \u00e1ngeles, en medio de una toma de decisi\u00f3n. Otra enredo pat\u00e9tico ser\u00e1 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Plegarias de Luisa,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> escindido entre un robo y una violaci\u00f3n, donde dos mujeres se debaten contra un intruso.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la narrativa de Graciela Bucci, en <\/span><b>si decir basta,<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> que condensa estas historias, se puede notar la espina de una sospecha, la gravitaci\u00f3n de las culpas al borde de lo dostovieskano, los regresos a las casas-pasado donde de pronto se respira el aire de un crimen, volteretas psicol\u00f3gicas con remisiones at\u00e1vicas. Que pueden traducir un cinismo impl\u00edcito en la sociedad o retratos de gentes desprevenidas en el deambular diario nuestro de cada d\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El l\u00edmite<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> \u2013una pieza dram\u00e1tica a puro di\u00e1logo\u2014nos enteramos de un crimen ante la situaci\u00f3n violenta entre alguien que va a tomar un trabajo y un patr\u00f3n cruel. Y pasamos al cuento siguiente, \u201chace ya mucho tiempo que la vida transcurre fuera de la pieza sombr\u00eda, donde tiene sue\u00f1o de muerto, posici\u00f3n de muerto, aspecto, rigidez de muerto, el que yace,,,\u201d precisamente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El que yace,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tal el t\u00edtulo de este relato cargado de misterio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con toda crudeza nuestra autora pone en el tapete\u00a0 el tema de la Guerra de Malvinas en <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Compa\u00f1ero de viaje<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, una traves\u00eda en tren donde los personajes son manejados con pericia psicol\u00f3gica. Un encuentro fortuito lleva a reflexionar sobre esos combatientes que no son reconocidos como tales, hasta con una indiferencia que lastima. \u00bf Un homenaje desliado por la mirada y el sentir piadoso de Graciela Bucci? Me atrevo a afirmarlo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una empleada dom\u00e9stica se ve perseguida, acicateada por la patrona,. \u201cuna vieja avara\u201d que no cesa de llamarla, de exigirle cosas. Hay una soluci\u00f3n a este maltrato con unas pastillas recetadas, todo es accedido y asistido por la muchacha con <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La cabeza gacha,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tal este cuento precintado entre lo s\u00f3rdido y el humor negro.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un aparte: por todo esto en mi conferencia\u00a0 sobre narrativa femenina en 2012 en la Biblioteca Miguel Can\u00e9 (Pedro Goyena llegando a Avenida La Plata)\u2014en la que trabaj\u00f3 Borges en su tiempo\u2014me refer\u00ed con el t\u00e9rmino <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Volteretas psicol\u00f3gicas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> a los cuentos de Graciela Bucci, esas vueltas de tuerca que desliza sutilmente, Recuerdo que la escritora y poeta Ana Mar\u00eda Guerra coordin\u00f3 la exposici\u00f3n con el Director de la Biblioteca, el se\u00f1or Fittipaldi.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEn la mesa, cubiertos para uno. Y yo, con mi <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">M\u00fasica de \u00e1ngeles<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u201d un cuadro pat\u00e9tico, en el que \u201cAntes \u00e9ramos dos, mucho antes del derrumbe, antes de darnos cuenta de las diferencias irreconciliables\u2026\u201d. Una pieza h\u00e1bilmente paso a paso esbozada, en donde la narradora se desdobla, ensaya la escritura de la mirada, observa a su pareja, que \u201cse hab\u00eda transformado en una especie de animal de peluche\u201d, describe sus movimientos y anota, va escribiendo,\u00a0 as\u00ed culmina la escritura de uno de los m\u00e1s brillantes cuentos de <\/span><b>s\u00ed decir basta.<\/b><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Tantas caras an\u00f3nimas<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> se las trae, el sufrimiento de una mujer ante un marido huidizo, que no se compromete en los momentos \u00e1lgidos de la vida en com\u00fan, \u201cno puedo ir, hoy tengo reuni\u00f3n de directorio\u201d\u2026\u201dla semana que viene no cuentes, viajo a Uruguay\u201d Est\u00e1 llegando el beb\u00e9, pero el tipo es \u201caprensivo\u201d y no puede verlo. Adem\u00e1s est\u00e1 muy ocupado.<\/span><\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cartas para Manu,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> catapultado con una cita de Julio Cort\u00e1zar, es un juego epistolar. El personaje narrador espera al cartero tras la ventana todos los d\u00edas a las once. El cartero pasa de largo y pone freno a la ansiedad. Desgrana as\u00ed, acompasadamente manejando con gracia y pericia el tiempo, por as\u00ed decirlo, una situaci\u00f3n llevada con suspenso hasta un final, no del todo predecible.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con una cita de Jorge Luis Borges<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">, Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro paredes<\/span><\/i> <i><span style=\"font-weight: 400;\">de la alcoba hay un espejo, ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo\u2026<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Estamos ante el cuento <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Del otro lado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Con una excusa kafkiana, Graciela Bucci envuelve al lector y lo hace c\u00f3mplice en una metamorfosis detallada ingeniosamente. \u00bfUna ir\u00f3nica jugarreta borgeana?<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un sello, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Siniestro y ovalado<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, es recordado a trav\u00e9s de una carta dirigida a Cora, un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">racconto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que desliza\u00a0 una violaci\u00f3n y\u00a0 una internaci\u00f3n posterior en un hospital psiqui\u00e1trico, el cl\u00edmax de este mon\u00f3logo desgarrado.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un encapuchado asalta una vivienda. Una mucama y la due\u00f1a soportan al v\u00e1ndalo que ha irrumpido en el lugar. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Plegarias de Luisa,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tal el t\u00edtulo de este cuento corto, que refracta la cr\u00f3nica de estos tiempos y de alguna manera, comportamientos y situaciones de maridos ausentes, o sea, entramos en una cuesti\u00f3n sociol\u00f3gica donde la violencia saca partido. El prisma por el que la escritora bucea en lo insondable de la condici\u00f3n humana, Habilidosa para ensamblar la conducta de los agonistas, v\u00edctimas y victimarios en esta posmodernidad, m\u00e1s que l\u00edquida, si se me permite lo hiperb\u00f3lico, en liquidaci\u00f3n. Se me disculpar\u00e1 tal abrupto para mostrar un mundo de relaciones en crisis.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A prop\u00f3sito, buceando en la Bibliograf\u00eda referida a <\/span><b>s\u00ed decir basta<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> de Graciela Bucci, es dable traer a colaci\u00f3n la opini\u00f3n del cr\u00edtico y poeta Ernesto Goldar: \u201cLos relatos de l\u00edmpida construcci\u00f3n y singular equilibrio cuestionan las escenas del simulacro y de la hipocres\u00eda en las que no hay ninguna credibilidad, en las que los protagonistas carecen literalmente de sentido, de la misma manera que est\u00e1n desprovistos de voluntad, en una estructura ya sea familiar, social o de pareja\u2026e imagina la ef\u00edmera opereta cotidiana\u201d\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una conversaci\u00f3n telef\u00f3nica donde el personaje narrador le cuenta a Juan, un periodista, los pormenores de extra\u00f1os sucesos en una casa lindera, cuyos habitantes constituyen un \u201ctr\u00edo s\u00f3rdido\u201d : Salerno, su esposa Cora y una hermana de \u00e9sta. Un explayado mon\u00f3logo pleno de detalles sobre las relaciones de estos oscuros familiares, donde Graciela Bucci inserta alg\u00fan sustrato ir\u00f3nico referido a esa \u201ccasa, m\u00e1s cerrada que nunca\u201d, tapiada. (No ser\u00e1 la casa Usher de Poe) <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Que les quede claro<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, tal su t\u00edtulo, frase traducible como un meta-mensaje a los posibles lectores del art\u00edculo que escribir\u00e1 Juan, el periodista. Otra pirueta ingeniosa de una narradora que madeja y desmadeja sutilmente sus historias.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un robo, un asesinato, el suicidio de un tal Pereyra sentenciado culpable, (en verdad era inocente), mientras un ciego que sabe todo esboza una mueca, se trata de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El sonido blando de una m\u00fasica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, catapultado con una cita de Cort\u00e1zar.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Y seguimos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cEntro al bar con la idea de tomar un caf\u00e9, demorar la vuelta a casa, dejar atr\u00e1s la presi\u00f3n de un d\u00eda particularmente dif\u00edcil. Frente a m\u00ed, en una mesa del rinc\u00f3n, hay una mujer joven, hermosa, treinta a\u00f1os le calculo, fiel a esa costumbre m\u00eda de dar valor num\u00e9rico a la vida de los otros\u201d, es el comienzo de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Casi espectador, casi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Una pieza en miniatura pero contundente, contada a trav\u00e9s de la mirada de un testigo, que observa la llegada de un hombre de unos cuarenta a\u00f1os, que se acerca a la mujer, en un estado de nervios alterados. Muy interesante el ambiente de inc\u00f3gnita en el que se suma al mozo. Una estampa de\u00a0 un Buenos Aires misterioso que contiene conflictos, acaso cotidianos encontronazos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mucho m\u00e1s pat\u00e9tico es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Muy en el fondo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, que tiene una cita del gran escritor espa\u00f1ol Miguel Delibes. Una muchacha llega de Misiones a Buenos Aires y mediante un aviso consigue un trabajo de ni\u00f1era. Tras observar el comportamiento an\u00f3malo, los padres de la criatura deciden encarar una investigaci\u00f3n sobre los antecedentes de la ni\u00f1era. Un cuento que muestra la cr\u00f3nica del espanto que suele verse por televisi\u00f3n en los noticieros sensacionalistas pero reales al fin. Al fin de la lectura, pens\u00e9 en el CIDN, la Comisi\u00f3n Internacional de los Derechos del Ni\u00f1o, idea para se\u00f1alar otros casos de abuso criminal o maltrato de la ni\u00f1ez indefensa ante la maldad\u00a0 de adultos enfermizos. Todo un tema que suele tratar en sus conferencias Graciela Bucci, con clara did\u00e1ctica, sin tapujos, asistida por su mirada compasiva, piadosa hacia el pr\u00f3jimo. Siempre.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Contado en primera persona, la narradora decide irse de la ciudad que la agobia y recala en otra, \u201cme esperaba una ciudad a la cual me conectan rincones de historia, lista para brindarme un trozo de mar, \u00e9se que forma parte del balc\u00f3n terraza\u201d Mar del Plata seguramente, donde nuestra autora es visitante continua, con sus actuaciones durante d\u00e9cadas en las Ferias del Libro.. <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">En otro piso diez<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, tal el t\u00edtulo de este cuento que pone sobre el tapete la violencia de g\u00e9nero, donde un hombre le pega patadas a una mujer, la que de pronto desaparece de la escena, \u201cya no est\u00e1\u201d. Es notable como el crescendo va en aumento preparando un cl\u00edmax, tramo a tramo, \u201cme dejo llevar, los extremos se unen: lo real, lo imaginario, lo claro, lo turbio,\u00a0 lo que es, lo que parece ser, una serie de complejos circuitos mentales\u201d. Admirable uso de la ambig\u00fcedad. Y me remito a Ducrot y Todorov, que destacan la disciplina Psicoling\u00fcistica, en este caso lo traigo a colaci\u00f3n para ilustrar la catarsis narrativa de un yo testigo, que apela al lector por medio del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">habla<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, tras un hecho criminal. Bien podr\u00eda uno asociar, \u201cde balc\u00f3n a balc\u00f3n\u201d\u2014como precisa la autora\u2014con la inolvidable cinta de Alfred Hitchcock, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">La ventana indiscreta.<\/span><\/i><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Qu\u00e9 mala suerte la de Santiago, pens\u00e9 al finalizar la lectura de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Juego geom\u00e9trico,<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> con env\u00edo de una cita de la escritora Liliana D\u00edaz Mindurry, adelantando una elucubraci\u00f3n maquinada desde lo abismal, lo rec\u00f3ndito, jugando con los dibujos de una s\u00e1bana estampada.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Un marido que viaja mucho, dedicado al trabajo y al progreso material, en aras de ascensos, motiva la admiraci\u00f3n de su esposa. Pero un cami\u00f3n recolector de basura encuentra un \u00e1lbum de fotos ah\u00ed cerquita\u00a0 y toca el timbre de la casa de ese matrimonio normal. Para sorpresa de la mujer, por la casual intervenci\u00f3n del <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Cami\u00f3n n\u00famero cinco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> la vida de la pareja\u00a0 da un vuelco. Como quien dice, el diablo meti\u00f3 la cola y Santiago, el \u201cmarido perfecto\u201d\u00a0 resulta ser el cl\u00e1sico infiel.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Como bien apunta el Profesor Ra\u00fal H. Castagnino,, \u201cal contar el narrador reelabora lo natural, lo ocurrido, la realidad, en un acto de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mimesis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">..Como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">artefacto<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">artificio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> el cuento es el arte de elaborar los principios fundamentales de la ficci\u00f3n narrativa:: tiempo, actancia y actantes\u201d (<\/span><b>Cuento-Artefacto.Artificios de Cuento, Nova, 1977<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">) Y el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">modus operandi<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> de Graciela Bucci es el arte combinatoria de todos aquellos\u00a0 elementos, de manera que consigue hacerlo c\u00f3mplice al lector, lo tensiona. Es la sensaci\u00f3n que me acomete la lectura de <\/span><b>s\u00ed decir<\/b> <b>basta,\u00a0 (<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">as\u00ed todo en min\u00fasculas<\/span><b>) <\/b><span style=\"font-weight: 400;\">esta colecci\u00f3n de cuentos, piezas de relojer\u00eda y en prosa esgrimida con s\u00f3lida y precisa textura.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Claro que se requiere un lector atento, \u201clector modelo\u201d como se\u00f1ala Umberto Eco , un lector que no solamente <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">lea<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, sino que reflexione. A trav\u00e9s de estas volteretas psicol\u00f3gicas, los cuentos de Graciela Bucci que tienen un mandato \u00e9tico \u2013arriesgo, conjeturo\u2014tambi\u00e9n refractan un realismo cr\u00edtico. Pero al compromiso moral, debe agregarse lo que\u00a0 Cristophe Menke destaca como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">reflexividad est\u00e9tica<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">,(V\u00e9ase <\/span><b>Est\u00e9tica y Negatividad, FCE, 2011<\/b><span style=\"font-weight: 400;\">). Es destacable el arte compositivo de Graciela Bucci, narradora que expone una prosa escritural de\u00a0 notable maestr\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><strong>La autora<\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\"><strong>Graciela Bucci<\/strong> naci\u00f3 en Capital Federal, Argentina.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Estudi\u00f3 Ciencias Bioqu\u00edmicas en la Universidad Nacional de La Plata.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Diplomada en Cultura Argentina en el Centro Universitario de Estudios Superiores dependiente de la Universidad Austral.\u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Es poeta, narradora y ensayista. \u00a0<\/span><span style=\"font-weight: 400;\">Recibi\u00f3 las Fajas de Honor de la SADE en los g\u00e9neros poes\u00eda y narrativa.<\/span><\/p>\n<p>Entre sus libros publicados, se destacan\u00a0<i><span style=\"font-weight: 400;\">Detr\u00e1s de las palabras\u2026el eco<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u00a0 y\u00a0 <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Las fronteras posibles <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">recibieron la<\/span> <b><i>F<\/i><\/b><b>aja de Honor<\/b><span style=\"font-weight: 400;\"> de la Sociedad Argentina de Escritores (SADE).;\u00a0<\/span>Un orden diferente: 1ra. Menci\u00f3n Honor Autores Contempor\u00e1neos Direcci\u00f3n de Cultura de Prov. de B. Aires;\u00a0<i><span style=\"font-weight: 400;\">Si decir basta<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (cuentos);\u00a0 con el cuento \u201cFrascos\u201d se film\u00f3 el <\/span><b>cortometraje hom\u00f3nimo que compiti\u00f3 en un certamen internacional;\u00a0<\/b><i><span style=\"font-weight: 400;\">Abrir las puertas de par en par<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (poemas);\u00a0<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El presidiario de la tierra del Fuego<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (novela)\u00a0 y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Poemas del Fin del mundo <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(con la escritora cubano- americana Josefina Leyva), entre otros.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Recibi\u00f3 numerosos reconocimientos, como la medalla de oro en narrativa en Argentina otorgado por Embajadas de Argentina, M\u00e9xico, Uruguay, Chile, Paraguay.<\/span><\/p>\n<p>Para m\u00e1s informaci\u00f3n de la autora, visitar su web\u00a0<b><a href=\"http:\/\/www.gracielabucci.com.ar\/\">www.gracielabucci.com.ar<\/a><\/b><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>Por Sebasti\u00e1n Jorgi \u00a0A 15 a\u00f1os de \u201cS\u00ed decir basta\u201d, volumen de cuentos (Vinciguerra, 2010), se impone una revisi\u00f3n, modesta por mi parte, de un libro en el que Graciela Bucci parte de situaciones o escenas cotidianas y las eleva a percepciones generales, esbozando de alguna manera, una tomograf\u00eda sociol\u00f3gica en tiempos de una Posmodernidad [\u2026]<\/div>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","fifu_image_url":"","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-7628","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7628","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=7628"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/7628\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=7628"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=7628"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=7628"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}