{"id":4275,"date":"2025-04-18T12:10:47","date_gmt":"2025-04-18T12:10:47","guid":{"rendered":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=4275"},"modified":"2025-04-18T12:10:47","modified_gmt":"2025-04-18T12:10:47","slug":"mario-vargas-llosa-el-hablador-y-el-escribidor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=4275","title":{"rendered":"Mario Vargas Llosa: el hablador y el escribidor"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><em>Por Juan Pablo Neyret<\/em><\/p>\n<p><strong>Mi primer encuentro con Mario Vargas Llosa tuvo lugar a partir de una novela suya prohibida en la Argentina por la dictadura 1976-1983, \u201cPantale\u00f3n y las visitadoras\u201d<\/strong>. Cuenta la historia de Pantale\u00f3n Pantoja, un militar que para mantener entretenida a su tropa contrata un servicio de las hoy eufem\u00edsticamente llamadas \u201cvisitas higi\u00e9nicas\u201d para sus soldados y las inesperadas consecuencias que ello produce en el ej\u00e9rcito. La paja en el ojo ajeno no tard\u00f3 en hacerse ver y as\u00ed fue como el Premio Nobel que falleci\u00f3 el domingo pasado, resistido a causa de sus ideas neoliberales por un amplio sector de la militancia pol\u00edtica que se dice progresista, supo de las agrias mieles de la censura. De haber sido un compatriota nuestro, muy probablemente hubiera conocido ese \u201clenguaje de la inexistencia\u201d con que Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez denomin\u00f3 al exilio. <strong>Si acaso los tiranos saben leer, esa novela publicada en 1973 de seguro no hubiera sido la preferida de Jorge Rafael Videla.<\/strong><\/p>\n<p>Uno de nuestros tantos reencuentros tuvo lugar, computadora mediante, en la calle San Mart\u00edn sobre mitad de los 2000. Vaya uno a saber c\u00f3mo, me encontr\u00e9 escribiendo un art\u00edculo a pedido de una revista de Harvard University en el que opon\u00eda al libro del tambi\u00e9n premios Cervantes y Pr\u00edncipe de Asturias, <strong>\u201cDiario de Irak\u201d<\/strong>, a <strong>\u201cAfganist\u00e1n\/Iraq\u201d: \u201cEl imperio empantanado\u201d, de Juan Gelman, en franca defensa de \u00e9ste y con un neto corte antiimperialista. Tambi\u00e9n citaba textos de Noam Chomsky,<\/strong> en los cuales los editores se basaron para pedirme, con otras palabras, que desechara la mitad de mi trabajo, adoptara una visi\u00f3n favorable al imperialismo de los Estados Unidos de Am\u00e9rica y reci\u00e9n entonces podr\u00edamos tener la publicaci\u00f3n en paz. <strong>Recuerdo haberles enviado un correo electr\u00f3nico en el que les dec\u00eda que en la Argentina y en USA esas pr\u00e1cticas tienen un solo nombre y \u00e9ste era censura y que dejaran de contar con mi colaboraci\u00f3n.<\/strong> Lo que no hubiera sido de detentar entonces la presidencia Donald Trump.<\/p>\n<p>Aun con la ant\u00edtesis que yo planteaba entre ambos, <strong>pocos saben que Vargas Llosa suscribi\u00f3 un reclamo al gobierno argentino en favor del autor de \u201cViol\u00edn y otras cuestiones\u201d.<\/strong> Como se sabe, Gelman milit\u00f3 en la organizaci\u00f3n guerrillera Montoneros, a la que renunci\u00f3, exiliado en M\u00e9xico, en 1979. Sin embargo, pese a los puntofinales y obedienciadebidas, pesaba sobre \u00e9l un pedido de captura que condenaron p\u00fablicamente un grupo de escritores latinoamericanos que contaban con, por ejemplo, el procubano Gabriel Garc\u00eda M\u00e1rquez y el nativo de Arequipa. El reclamo fue escuchado pero Gelman decidi\u00f3 seguir viviendo y morir en el pa\u00eds azteca.<\/p>\n<p><strong>Quiero a la sombra de un sauce<\/strong><\/p>\n<p>En agosto de 2005, como quien s\u00ed quiere la cosa, march\u00e9 a cursar mis estudios de doctorado en los Estados Unidos gracias a una beca del ciento por ciento que me otorg\u00f3 The Pennsylvania State University. Entonces<strong> me toc\u00f3 a m\u00ed ser lapidado por amigos argentinos que dijeron, sin ir m\u00e1s lejos, \u201c\u00bfC\u00f3mo va a hablar del Che Guevara si vive all\u00e1?\u201d, como si en ese pa\u00eds no hubieran existido anarquistas como el ya mencionado Chomsky y Howard Zinn o pensadores y militantes de izquierda<\/strong>. La mayor riqueza de ese pa\u00eds, como del nuestro, es la inmigraci\u00f3n, la cual produjo una mezcla que, por dar un ejemplo, los nacionalismos europeos no poseen y es propicia al cruce de culturas cuando no a la afirmaci\u00f3n de la propia. <strong>Gracias a ello, a nuestro com\u00fan destino sudamericano, fue all\u00ed donde conoc\u00ed en carne y hueso y humores a Mario Vargas Llosa.<\/strong><\/p>\n<p>En el campus de la conocida como Penn State hay un sauce llor\u00f3n que se derrama sobre profesores y estudiantes. Junto a \u00e9l se levanta un edificio donde se celebran grandes acontecimientos, entre ellos, una vez al a\u00f1o, la visita de un escritor para concederle un premio y ponerlo en contacto con la comunidad acad\u00e9mica. <strong>El viernes 8 de abril \u2013los meses tienen esa costumbre de repetirse y las casualidades no existen\u2013 de 2008, el invitado fue Mario Vargas Llosa<\/strong> e iba de suyo que tendr\u00eda que asistir la ceremonia y escuchar su discurso de recepci\u00f3n. \u00bfTendr\u00eda? Opuesto a sus ideas pol\u00edticas pero no olvidando jam\u00e1s la cantidad de veces que en el colectivo de la 12 de Octubre que me llevaba a la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata hab\u00eda dejado atr\u00e1s la parada de Marconi por hallarme inmerso en la lectura de \u201cLa t\u00eda Julia y el escribidor\u201d, intercambi\u00e9 correos electr\u00f3nicos con mi gente en los que les planteaba si era \u00e9tico de mi parte ir a la exposici\u00f3n de un hombre de la derecha. La respuesta final, la m\u00eda desde luego, fue s\u00ed pero con la condici\u00f3n de un toco y me voy y otro si te he visto no me acuerdo.<\/p>\n<p>Lo raro empez\u00f3 despu\u00e9s. Detr\u00e1s de un podio ubicado sobre el alt\u00edsimo escenario, <strong>como un fara\u00f3n que se erigiese por sobre las hojas dobladas del sauce, uno de los m\u00e1s grandes narradores de Am\u00e9rica Latina nos embeles\u00f3 con su verba.<\/strong> No eran palabras huecas ni bajadas de l\u00ednea pol\u00edticas sino una reflexi\u00f3n sobre el trabajo de la escritura que de a poco fue hipnotizando al auditorio.<strong> Era como si \u00e9l fuese (y de mochos modos lo era) el hablador de su novela hom\u00f3nima, cuyas palabras, dijera Julio Cort\u00e1zar, \u201ccomo un r\u00edo de serpientes\u201d fueron encantando a todos y cada uno hasta el estallido del aplauso final. <\/strong>Incluido el m\u00edo, que sinti\u00f3 revivir en su voz la pasi\u00f3n le\u00edda en sus novelas.<\/p>\n<p><strong>Un anarquista en calzoncillos<\/strong><\/p>\n<p>En los Estados Unidos todo se hace temprano. Fiel a mis costumbres argentinas, nunca cen\u00e9 a las siete de la tarde pero s\u00ed aprend\u00ed a estar atento a que la sobremesa es larga y las noticias pueden llegar bien entrada la noche. As\u00ed, el Departamento de Espa\u00f1ol y Portugu\u00e9s nos comunic\u00f3 que <strong>el s\u00e1bado a la ma\u00f1ana Vargas Llosa se reunir\u00eda con los estudiantes de doctorado para una charla informal acerca de su obra.<\/strong> Tambi\u00e9n estaban invitados nuestros compa\u00f1eros de Literatura Comparada. Me fui a dormir y cuid\u00e9 de poner el despertador a la hora correcta.<\/p>\n<p>Tuve en mi Departamento hist\u00f3ricas reyertas acerca de cu\u00e1l deb\u00eda ser la lingua franca en nuestras reuniones y las perd\u00ed todas a pesar de mi porfiada defensa del castellano. Lo mismo ocurri\u00f3 cuando en un sal\u00f3n con las sillas distribuidas en torno a una mesa redonda estaba por iniciarse la conversaci\u00f3n con el futuro Nobel. Por un solo estudiante (uno solo) que no hablaba espa\u00f1ol, se determin\u00f3 que la charla habr\u00eda de ser en ingl\u00e9s. Decid\u00ed abrir el fuego y <strong>le pregunt\u00e9 a Vargas Llosa si prefer\u00eda que lo llam\u00e1ramos doctor o Varguitas, como el personaje autobiogr\u00e1fico que atormentaba al escribidor Pedro Camacho en \u201cLa t\u00eda Julia\u201d\u2026 Su respuesta fue serena y sin inmutarse: \u201cMario\u201d.<\/strong> En aquella inquisici\u00f3n termin\u00f3 de derrumbarse el \u00faltimo basti\u00f3n que hab\u00eda intentado asaltar la guerra fr\u00eda de mi anarquismo virado a la izquierda.<\/p>\n<p>Durante una hora, con amabilidad y paciencia y, siempre, ese don reflejado en <strong>\u201cEl hablador\u201d<\/strong> dialog\u00f3 con la decena y media de doctorandos que acudimos a la cita. Sus novelas, su pr\u00e1ctica de la narraci\u00f3n literaria y del periodismo cultural, ning\u00fan tema qued\u00f3 sin respuesta y algunos se constituyeron en materia de reflexi\u00f3n grupal. <strong>No hubo asomo de verticalidad alguna: \u00e9ramos un grupo de hombres y mujeres entregados a un oficio y una pasi\u00f3n en com\u00fan.<\/strong><\/p>\n<p>Sab\u00edamos que, concluido el di\u00e1logo, el invitado autografiar\u00eda nuestros libros. Desde luego, yo tambi\u00e9n hab\u00eda llevado el m\u00edo. A cada uno le preguntaba su nombre y acerca de qu\u00e9 estaba escribiendo o escribir\u00eda su tesis. Cuando me lleg\u00f3 el turno, puse en sus manos mi ejemplar de, por supuesto, \u201cLa t\u00eda Julia y el escribidor\u201d y le dije que me encontraba trabajando sobre la narrativa de Tom\u00e1s Eloy Mart\u00ednez, uno de sus amigos y hombre que siempre se defini\u00f3 como de izquierda. Ello despert\u00f3 su inter\u00e9s y me hizo preguntas espec\u00edficas que excedieron el tiempo que le otorgaba a cada estudiante. Yo sent\u00eda c\u00f3mo en esos eternos cinco minutos las miradas de quienes esperaban atr\u00e1s me fulminaban la nuca pero no por ello dejamos de hablar sobre la persona y la obra de Eloy Mart\u00ednez, por ese entonces todav\u00eda residente en los Estados Unidos y en permanente contacto conmigo. Con su lapicera estamp\u00f3 mi nombre y firm\u00f3 \u201ccon la amistad de\u201d antes de su r\u00fabrica.<\/p>\n<p>Me fui envuelto por el fr\u00edo del oto\u00f1o pero con una tibieza adentro.<strong> Esa ma\u00f1ana descubr\u00ed que hay mucho m\u00e1s que distancia entre un anarquista y un derechista, que se puede dialogar sin que estalle la guerra del fin del mundo, que se puede ser civilizado en el imperio de la barbarie.<\/strong> Y me sent\u00ed, c\u00f3mo no, Pedro Camacho en esa emisora donde escrib\u00eda sus delirantes radioteatros, y algo o alguien dentro de m\u00ed repiti\u00f3 una de sus frases: este Varguitas siempre jodi\u00e9ndome el estilo.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>Por Juan Pablo Neyret Mi primer encuentro con Mario Vargas Llosa tuvo lugar a partir de una novela suya prohibida en la Argentina por la dictadura 1976-1983, \u201cPantale\u00f3n y las visitadoras\u201d. Cuenta la historia de Pantale\u00f3n Pantoja, un militar que para mantener entretenida a su tropa contrata un servicio de las hoy eufem\u00edsticamente llamadas \u201cvisitas [\u2026]<\/div>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","fifu_image_url":"","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-4275","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4275","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=4275"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/4275\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=4275"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=4275"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=4275"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}