{"id":2656,"date":"2025-03-28T12:21:35","date_gmt":"2025-03-28T12:21:35","guid":{"rendered":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=2656"},"modified":"2025-03-28T12:21:35","modified_gmt":"2025-03-28T12:21:35","slug":"para-saberlo-todo-sobre-lovecraft-la-antimitologia-de-cthulhu-nota-3-de-4","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=2656","title":{"rendered":"Para saberlo todo sobre Lovecraft: la antimitolog\u00eda de Cthulhu (nota 3 de 4)"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><em>Por Jos\u00e9 Andr\u00e9s Bonetti (*)<\/em><\/p>\n<p><strong>La superaci\u00f3n del caos a trav\u00e9s del arte<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em>\u201cLo vi una noche de insomnio cuando caminaba para salvar mi alma\u2026 Mi venida a Nueva York hab\u00eda sido un error\u201d (HPL, \u201c\u00c9l\u201d, 1925)<\/em><\/p>\n<p>Joshi reconstruye los d\u00edas de <strong>Lovecraft<\/strong> en New York en base al \u201c<strong>Diario de 1925<\/strong>\u201c, en el que se registran sus viajes, sus lecturas, la g\u00e9nesis de sus narraciones. De este per\u00edodo data el cuento titulado \u201c<strong>El horror de Red Hook<\/strong>\u201d, localizado en una de las zonas m\u00e1s turbias de New York y que se presenta como una declaraci\u00f3n de guerra contra los extranjeros y el mestizaje. Pero los prejuicios raciales de Lovecraft eran te\u00f3ricos, al fin y al cabo, y su gentileza no le impidi\u00f3 confraternizar con Samuel Loveman y casarse con Sonia Haft Greene. <strong>Joshi<\/strong> remarca el car\u00e1cter derivado de este relato, es decir su dependencia de la lectura de los art\u00edculos \u201cMagia\u201d de E.B. Tylor, correspondiente a la Enciclopedia Brit\u00e1nica y \u201cDemonolog\u00eda\u201d de Lewis Spence, publicado en la Enciclopedia del Ocultismo; en tanto que la referencia a los yezid\u00edes pertenece al cuento de Hoffman Price titulado \u201cEl extra\u00f1o del Kurdist\u00e1n\u201d (en la obra de Ren\u00e9 Gu\u00e9non encontramos pasajes sobre esta secta heterodoxa, pero Lovecraft no conoci\u00f3 sus trabajos). Joshi, y esta es una constante en la obra biogr\u00e1fica, parece querer subrayar el desconocimiento de Lovecraft en las artes secretas. Destaca, por el contrario, que este relato contiene una peque\u00f1a sociolog\u00eda de Nueva York, que se completa con el cuento titulado \u201cEl\u201d. <strong>Para Joshi, Lovecraft es un antrop\u00f3logo y un soci\u00f3logo, nunca un mago.<\/strong> En otra obra de este a\u00f1o, \u201cEn la Cripta\u201d, contin\u00faa desarrollando su geograf\u00eda imaginaria de Nueva Inglaterra: Peck Valley.<\/p>\n<p>Lovecraft entra en un per\u00edodo de inactividad literaria y comienza a pensar en escribir un ensayo sobre la literatura fant\u00e1stica, mientras descubre la obra de<strong> A. Blackwood y M. R. James.<\/strong> Sus meditaciones lo llevar\u00e1n a redactar El horror sobrenatural en la literatura, en cuya introducci\u00f3n encontramos la teor\u00eda del relato extra\u00f1o. Esta obra se destaca como una singularidad en esta \u00e9poca, por sus estudios originales sobre Maupassant, Balzac, Gautier, Ewers, frente a la escasez de ensayos cr\u00edticos sobre este g\u00e9nero (con la excepci\u00f3n de las obras de Dorothy Scarabough, The Supernatural in Modern English Fiction de 1917 y la de Edith Birkhead, con The Tale of Terror de 1921). Lovecraft no solo est\u00e1 redactando un trabajo de cr\u00edtica literaria, est\u00e1 realizando un ejercicio de autoesclarecimiento, fundamental para el desarrollo de su creatividad. Y esta tarea rendir\u00e1 pronto sus frutos. En febrero de 1926 termina de redactar <strong>\u201cAire fr\u00edo\u201d, el \u00faltimo y el mejor de los relatos de New York y un mes despu\u00e9s volver\u00e1 a Providence.<\/strong><\/p>\n<p>Lovecraft solo quer\u00eda retornar a su casa. Era la condici\u00f3n fundamental para superar los asaltos del caos y encauzar su arte. Su amigo W. Paul Cook lo expresar\u00e1 con precisi\u00f3n: \u201c<strong>Volvi\u00f3 a Providence como un ser humano, hab\u00eda sido probado con fuego y hab\u00eda salido oro puro\u201d<\/strong>. Comienza un proceso creativo virtuoso, ya instalado en el para\u00edso recuperado (como bien titula Joshi al cap\u00edtulo diecisiete de este tomo).<strong> En septiembre del 1926 termina de redactar <em>La llamada de Cthulhu<\/em>, de gran complejidad estructural, pues es uno de los primeros relatos en los que emplea el recurso de la narraci\u00f3n dentro de la narraci\u00f3n.<\/strong> Esta obra tiene la densidad y complejidad de una novela y es la primera contribuci\u00f3n a lo que despu\u00e9s <strong>se conocer\u00e1 como los <em><strong>Mitos<\/strong> de Cthulhu.<\/em><\/strong> Joshi, y esta es una de las tesis centrales de este volumen, se\u00f1ala que Lovecraft no acu\u00f1\u00f3 esta f\u00f3rmula, sino A. Derleth despu\u00e9s de la muerte del maestro, quien solo atin\u00f3, en una carta remitida a Derleth del 16 de mayo de 1931, a nombrar a su pante\u00f3n con los siguientes sortilegios: \u201c<strong>cthulhu\u00edsmo<\/strong>\u201d y \u201c<strong>yog<\/strong>\u2013<strong>sothether\u00eda<\/strong>\u201d. La antimitolog\u00eda (ya veremos por qu\u00e9 Joshi la caracteriza de esta manera) es solo un medio para transmitir una idea filos\u00f3fica: el cosmicismo. Joshi respalda su tesis con una cita importante, tomada de una carta de Lovecraft dirigida a Farnsworth Wright (el insoportable pero entra\u00f1able editor de Weird Tales) de julio de 1927:<\/p>\n<p><strong>\u201cTodos mis relatos se basan en la premisa fundamental de que las leyes, los intereses, y las emociones humanas comunes no tienen ni validez ni significado en el vasto cosmos\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Y por ello invent\u00f3 un nombre tan ajeno como Cthulhu para nombrar a su criatura extraterrestre.<\/strong> Los llamados<em> Mitos de Cthulhu<\/em> son, as\u00ed, dispositivos argumentales para expresar una metaf\u00edsica, el mecanicismo. Estos dispositivos argumentales (como los llama Joshi) tienen tres pilares: (1) \u201cdioses\u201d supuestos y sus perversos cultos asociados; (2) una biblioteca de libros secretos y (3) una topograf\u00eda ficticia de Nueva Inglaterra (Peck Valley, Arkham, Dunwich, Innsmouth<strong>). <\/strong>Pero Derleth cometi\u00f3 un triple error: (1) consider\u00f3 a las entidades como dioses elementales; (2) las diferenci\u00f3 entre Primordiales (el Bien) y Antiguos (el Mal) y (3) estableci\u00f3 una afinidad entre estos relatos y el cristianismo. Derleth era cat\u00f3lico: no pod\u00eda aceptar la visi\u00f3n atea de Lovecraft y por ello invent\u00f3 a los Primordiales (liderados por Nolens) en contrapunto con los Antiguos. Pero para llevar a cabo su prop\u00f3sito necesitaba de una referencia, de una pieza clave de toda esta pretendida construcci\u00f3n y la encontr\u00f3 en una presunta carta de Lovecraft:<\/p>\n<p><strong>\u201cTodos mis relatos, por inconexos que sean, se basan en la tradici\u00f3n de que este mundo estuvo habitado en un tiempo por otra raza que, al practicar la magia negra, perdi\u00f3 su posici\u00f3n y fue expulsada y que sin embargo vive en el exterior, siempre dispuesta a volver a tomar posesi\u00f3n de la tierra\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>En el Pr\u00f3logo a la edici\u00f3n de Minotauro (1957) de <em>El color que cay\u00f3 del cielo<\/em>, Ricardo Gosseyn menciona este pasaje como clave hermen\u00e9utica (p. 10). Joshi sostiene que esta cita no pertenece a Lovecraft, puesto que choca contra su materialismo. Afirma que procede de una carta remitida a Derleth por Harold Farnese (pp. 389-90). En la obra de Lovecraft, sostiene, no hay lucha del bien contra el mal (ese manique\u00edsmo sobre el cual discute Rafael Llopis en la c\u00e9lebre Introducci\u00f3n a la edici\u00f3n de Alianza de <em>Los Mitos de Cthulhu,<\/em> 1969. Trabajo notable de Llopis, debemos decir, que anticipa muchas de las conclusiones de Joshi). Solo hay una lucha entre diversas entidades extraterrestres, pero sin connotaciones morales, que son simplemente una parte de la historia del universo. Y no hay Primordiales algunos que puedan proteger al hombre de los supuestamente malvados Antiguos. La visi\u00f3n de Lovecraft es descarnada: el hombre no est\u00e1 en el centro del cosmos. <strong>Los \u201cdioses\u201d de sus relatos no son dioses, son extraterrestres que ocasionalmente manipulan a los hombres, para su propio beneficio.<\/strong><\/p>\n<div id=\"attachment_994077\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-994077\" src=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2025\/03\/Yo-soy-Providence.jpg\" alt='S. T. Joshi, \"Yo soy Providence: Vida y \u00e9poca de H. P. Lovecraft\", Valencia: Aurora Dorada, 2023, Vol. 2, 775 p\u00e1ginas.' width=\"332\" height=\"500\" srcset=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2025\/03\/Yo-soy-Providence.jpg 332w, https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2025\/03\/Yo-soy-Providence-199x300.jpg 199w\" sizes=\"auto, (max-width: 332px) 100vw, 332px\"><\/p>\n<p><em>S. T. Joshi, \u201cYo soy Providence: Vida y \u00e9poca de H. P. Lovecraft\u201d, Valencia: Aurora Dorada, 2023, Vol. 2, 775 p\u00e1ginas.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<p><strong>Si el prop\u00f3sito de toda mitolog\u00eda, contin\u00faa Joshi, es el de justificar los caminos de Dios ante los hombres y establecer una relaci\u00f3n, la antimitolog\u00eda de Lovecraft dinamita estas funciones.<\/strong> Pero Lovecraft conoc\u00eda bien la psicolog\u00eda humana y sab\u00eda que este no era un alimento susceptible de ser digerido. Por lo tanto, pobl\u00f3 sus escritos, a modo de velos simb\u00f3licos, de diversas estratagemas (como querr\u00eda el Dante, a quien Joshi no cita en las 1600 p\u00e1ginas de su obra), como, por ejemplo, los cultos pervertidos a trav\u00e9s de los cuales ciertos hombres degradados procuran establecer contactos con los \u201cdioses\u201d. Se trata de hombres tan pervertidos que son incapaces de comprender la verdadera naturaleza de estos seres: no se trata de dioses algunos sino de entidades que solo buscan sus propios fines. Lovecraft ha realizado un salto cu\u00e1ntico: La llamada de Cthulhu es el primer relato c\u00f3smico. Y a principios de 1926 redacta \u201cEl modelo de Pickman\u201d, en el que abandona la t\u00e9cnica po\u00e9tica dunsaniana por el realismo y hacia fines del mismo a\u00f1o, \u201cLa llave de Plata\u201d y \u201cLa extra\u00f1a casa alta en la niebla\u201d, con escenario en Kingsport. Efectivamente, la recuperaci\u00f3n del para\u00edso le ha sentado bien a Lovecraft.<\/p>\n<p>Al a\u00f1o siguiente escribe una suerte de autobiograf\u00eda espiritual, <strong>\u201cLa b\u00fasqueda en sue\u00f1os de la ignota Kadath\u201d<\/strong>, que tiene m\u00e1s v\u00ednculos con Vathek que con Lord Dunsany. Pero, afirma Joshi, Lovecraft no alcanza a concebir el status metaf\u00edsico del mundo de los sue\u00f1os, plet\u00f3rico de ambig\u00fcedades y paradojas. Es una afirmaci\u00f3n temeraria respecto de un hombre que explor\u00f3 como nadie estos reinos y que en virtud del conocimiento que detentaba en esta materia pudo refutar la teor\u00eda freudiana con dos palabras: \u201csimbolismo pueril\u201d. <strong>Michelle Houellebecq<\/strong>, en <em>H. P. Lovecraft: Contra el mundo, contra la vida<\/em>, se\u00f1ala que no se puede encontrar una f\u00f3rmula mejor para caracterizar al psicoan\u00e1lisis. El personaje central, Randolph Carter aparece en varios relatos (\u201cLa declaraci\u00f3n de Randolph Carter\u201d, 1919; \u201cLo Innombrable\u201d, 1923; \u201cLa llave de plata\u201d, 1926, \u201cLa b\u00fasqueda\u2026\u201d de 1927 y \u201cA trav\u00e9s de las puertas de la llave de plata\u201d, 1933) pero Lovecraft no logra otorgarle una personalidad definida. La siguiente obra del a\u00f1o veintisiete es \u201cEl caso de Charles Dexter Ward\u201d, escrita bajo la influencia de la novela de Walter de la Mare, El regreso (1910) y el relato de M. R. James, \u201cEl conde Magnus\u201d. Este cuento tiene una moraleja: es peligroso saber demasiado, especialmente saber sobre sus propios antepasados. Adem\u00e1s, es el escenario para la presentaci\u00f3n de Yog-Sothoth. El retorno de Ward a Providence es una referencia directa de su propio regreso al hogar. En septiembre sigue su erupci\u00f3n creativa y alcanza la cumbre con \u201cEl color que cay\u00f3 del cielo\u201d. Adem\u00e1s, puede ver en ese mismo a\u00f1o la publicaci\u00f3n parcial de<em> El horror sobrenatural en The Recluse<\/em>, revista amateur.<\/p>\n<p>Tras un viaje a Nueva York con el fin de visitar a Sonia, escribe en agosto de 1928 \u201cEl horror de Dunwich\u201d, Joshi valora negativamente esta obra, puesto que le encuentra implicaciones morales, se trata en suma de aquello que niega en la literatura lovecraftiana:<strong> la lucha del bien contra el mal.<\/strong> A principios de 1929 queda sellado el divorcio con Sonia, pero a Lovecraft le inquietan otros temas: \u201cEst\u00e1n mis piezas poeanas y mis piezas dunsanianas, pero \u00bfd\u00f3nde est\u00e1n las lovecraftianas?\u201d, le escribe a Elizabeth Todridge. Entre fines 1928 y principios de 1929 da a luz los treinta y seis sonetos de Hongos de Yuggoth.<\/p>\n<p>En \u201cEl que susurra en la oscuridad\u201d, de 1930, a la par de evocar la grandeza vetusta de Nueva Inglaterra, <strong>Lovecraft vuelve a introducir el tema moral, para disgusto de Joshi, que ve nuevamente en este punto un defecto del relato.<\/strong> Pero es un hito en su obra, un punto intermedio entre <em>La llamada de Cthulhu<\/em> (alien\u00edgenas violentos m\u00e1s all\u00e1 del bien y del mal), y los totalmente incomprensibles de \u201cEl color que cay\u00f3 del cielo\u201d; en el que se advierten insinuaciones de horrores y de maravillas que est\u00e1n m\u00e1s all\u00e1 de nuestro conocimiento, una revelaci\u00f3n de la naturaleza oculta de las cosas a trav\u00e9s del falso Akeley (m\u00e1scara humana tal vez de Nyarlathotep, el mensajero).<\/p>\n<p><strong><br \/>\nEl arte c\u00f3smico de Lovecraft<\/strong><\/p>\n<p>En el cap\u00edtulo veinte <strong>Joshi analiza la influencia de la filosof\u00eda materialista en la obra de Lovecraft.<\/strong> Y en particular la de los tres principios del materialismo, enunciados por Hugh Elliot: (1) <strong>la uniformidad de la ley<\/strong>; (2) <strong>la negaci\u00f3n de la teolog\u00eda<\/strong> (conectado directamente con la tesis de la insignificancia del hombre) y (3)<strong> la negaci\u00f3n de las sustancias no contempladas por la f\u00edsica y por la qu\u00edmica.<\/strong> Pero, hacia fines de los veinte, la teor\u00eda cu\u00e1ntica impugna al primero de los dos postulados. Y la teor\u00eda de la relatividad al segundo y al tercero.<\/p>\n<p>Muchos pensaron, por entonces, que el principio de incertidumbre dejaba la puerta abierta para la resurrecci\u00f3n de la creencia religiosa, entre ellos su disc\u00edpulo, Frank Belknap Long, provocando el rechazo de Lovecraft, quien tambi\u00e9n impugnar\u00e1, en la estela de la misma cr\u00edtica, a Eliot y a Chesterton, por creyentes y a Henri Bergson, por su papilla metaf\u00edsica. Lovecraft se pregunta por qu\u00e9 hombres inteligentes persisten en mantener su credo y responde: porque no pueden admitir el cosmos tal cual es, impersonal. <strong>Lovecraft seguir\u00e1, hasta el fin de sus d\u00edas, convencido de que la religi\u00f3n estaba destinada a desaparecer.<\/strong> Tal vez ignoraba la paradoja de otro positivista, Auguste Comte, quien, por contrario, profetiz\u00f3 que el hombre del futuro devendr\u00eda m\u00e1s y m\u00e1s religioso y fund\u00f3, en virtud de esta afirmaci\u00f3n, su propia religi\u00f3n: el culto de la Humanidad, de velada y sorprendente vigencia.<\/p>\n<p>Pero aparece la pregunta \u00e9tica:<strong> \u00bfc\u00f3mo comportarse toda vez que cobramos consciencia de la insignificancia de la especie humana?<\/strong> Lovecraft adopta la perspectiva del observador c\u00f3smico independiente: total indiferencia frente al destino humano. El cosmicismo, como principio metaf\u00edsico, tiene un correlato \u00e9tico: el indiferentismo abstracto. Y como baluarte contra los embates del caos nihilista que esta tesis metaf\u00edsica podr\u00eda acarrear, Lovecraft sostuvo por esa \u00e9poca la necesidad de la conservaci\u00f3n de la Tradici\u00f3n. Es decir, encuentra un ancla frente a la nada: la tradici\u00f3n cultural. Estos puntos se\u00f1alan la singularidad de Lovecraft frente al medio anglosaj\u00f3n en el que se educ\u00f3: ate\u00edsmo; relativismo moral; rechazo de la democracia y amor por la ficci\u00f3n extra\u00f1a. M\u00e1s adelante encontrar\u00e1 otro enemigo: la m\u00e1quina. Estas son las causas de la decadencia de Am\u00e9rica: la democracia, el reino de la cantidad, el culto por el dinero y la mecanizaci\u00f3n. Lovecraft est\u00e1 en una guerra de posici\u00f3n frente a la cultura de masas.<\/p>\n<p>Todos estos postulados metaf\u00edsicos y \u00e9ticos tienen una deriva est\u00e9tica: <strong>el abandono del decadentismo y el rechazo del modernismo<\/strong>, que le permite volver a la teor\u00eda del arte por el arte, del arte como autoexpresi\u00f3n. Otro aspecto de su est\u00e9tica a destacar surge de las nociones de percepci\u00f3n sensorial de la psicolog\u00eda, seg\u00fan las cuales la comprensi\u00f3n del mundo exterior var\u00eda de individuo en individuo (las diferencias derivan de la herencia y de la educaci\u00f3n, es decir: de factores biol\u00f3gicos y culturales). El buen arte, por consiguiente, debe desarrollar la capacidad de los hombres para fijar una idea de la Naturaleza que nadie m\u00e1s ve. Por ello bien pudo decir que vemos m\u00e1s de la Naturaleza en un cuadro de Turner que en la propia escena natural (carta de Lovecraft a Woodburn Harris, del 2 de marzo de 1929, citada en p\u00e1gina 310). Si asimilamos obras de arte diversas, veremos y sentiremos m\u00e1s en la Naturaleza.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, <strong>el mundo moderno mecanizado cuestion\u00f3 el status propio del arte, y surge, entonces, la pregunta heideggeriana: \u00bfqu\u00e9 arte en la era de la m\u00e1quina?<\/strong> (Walter Benjamin meditar\u00e1 tambi\u00e9n sobre esto). Se trata del desencanto del mundo anunciado por Weber.<strong> Lovecraft asumi\u00f3 esta pregunta y sus reflexiones sobre las relaciones establecidas entre el arte y la sociedad lo llevaron a realizar un cambio fundamental en su teor\u00eda de la ficci\u00f3n extra\u00f1a.<\/strong> Necesitaba justificar el tipo de relato de ficci\u00f3n que cultivaba y pronunciar\u00e1, es la interpretaci\u00f3n de Joshi, su declaraci\u00f3n te\u00f3rica m\u00e1s importante: la renuncia a lo sobrenatural y la necesidad de ofrecer complementos en lugar de contradicciones a los fen\u00f3menos conocidos (Joshi no lo dice, pero hay un kantismo marcado en estas afirmaciones).<\/p>\n<p><strong>\u201cUna revuelta normal contra el tiempo, el espacio y la materia (\u2026) \u00bfy qu\u00e9, si no es una forma de arte c\u00f3smico no sobrenatural, va a apaciguar ese sentimiento de rebeld\u00eda, as\u00ed como a gratificar el sentimiento de curiosidad asociado?\u201d<\/strong> (Carta de HPL a Frank Belknap Long, del 22 de febrero de 1931, citada en p\u00e1gina 313).<\/p>\n<p><strong>Lovecraft va en una direcci\u00f3n: la uni\u00f3n de la ficci\u00f3n extra\u00f1a con la ciencia ficci\u00f3n<\/strong> (recordemos que en nuestra patria Rodolfo Alonso anunciaba, en 1973, el nacimiento de un nuevo g\u00e9nero: la ciencia ficci\u00f3n de terror en su antolog\u00eda de prof\u00e9tico t\u00edtulo <em>Los monstruos que vendr\u00e1n<\/em>; en realidad Lovecraft ya la hab\u00eda fundado). Joshi sostiene que casi toda la obra posterior a<em> La llamada de Cthulhu<\/em> es ciencia ficci\u00f3n, puesto que encontramos una explicaci\u00f3n cient\u00edfica para sucesos supuestamente sobrenaturales (Conan Doyle hab\u00eda marcado este camino en El mast\u00edn de los Baskerville de 1902). <strong>Entre el cuento cruel (suspenso psicol\u00f3gico) y la ficci\u00f3n sobrenatural standard, Lovecraft introduce una diagonal: el arte c\u00f3smico no sobrenatural, el arte que presenta fen\u00f3menos no explicables actualmente por la ciencia, como el \u00fanico medio que puede ofrecer la posibilidad de la expresi\u00f3n creativa.<\/strong><\/p>\n<p>El resultado directo de estas consideraciones est\u00e9ticas es la novela titulada <strong><em>En las monta\u00f1as de la locura<\/em><\/strong>, de principios de 1931, obra en la que se destaca la marcada influencia de la pintura de Nicholas Roerich, artista que Ren\u00e9 Gu\u00e9non pone como ejemplo de lo \u00e9l llam\u00f3 contrainiciaci\u00f3n.<em> En las monta\u00f1as de la locura<\/em> hace expl\u00edcito lo que era evidente: <strong>los Antiguos no son dioses, sino extraterrestres.<\/strong> Esta obra ser\u00e1 rechazada por Weird Tales. Sufrir\u00e1 por ello y su sensibilidad al rechazo se manifiesta en absoluta contradicci\u00f3n con su postulado de escribir como medio de la auto expresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Lovecraft empieza a perder la confianza en s\u00ed mismo. Y esto se advierte en la siguiente obra, <strong><em>La sombra sobre Innsmouth<\/em><\/strong>, un relato sobre la degeneraci\u00f3n producida por el mestizaje, pero tambi\u00e9n una filosof\u00eda del tiempo, con dos tesis a destacar: <strong>la persistencia del pasado y la incognoscibilidad del tiempo.<\/strong> Joshi remarca que la atm\u00f3sfera de insidiosa decadencia que logra en este cuento es algo que no hab\u00eda conseguido hasta aqu\u00ed y que no volver\u00e1 a alcanzar. En 1931 comienza la correspondencia con una figura que ser\u00e1 clave tras su muerte, el joven <strong>Robert Hayward Barlow<\/strong> (1918-1951), a quien nombrar\u00e1 albacea literario. Ya por entonces el n\u00famero de sus corresponsales ascend\u00eda a setenta y cinco.<\/p>\n<hr>\n<p><em>(*) Ver las notas anteriores haciendo clic <a href=\"https:\/\/www.lacapitalmdp.com\/temas\/para-saberlo-todo-sobre-lovecraft\/\">ac\u00e1<\/a>.\u00a0<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>Por Jos\u00e9 Andr\u00e9s Bonetti (*) La superaci\u00f3n del caos a trav\u00e9s del arte \u201cLo vi una noche de insomnio cuando caminaba para salvar mi alma\u2026 Mi venida a Nueva York hab\u00eda sido un error\u201d (HPL, \u201c\u00c9l\u201d, 1925) Joshi reconstruye los d\u00edas de Lovecraft en New York en base al \u201cDiario de 1925\u201c, en el que [\u2026]<\/div>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":2657,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","fifu_image_url":"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2025\/03\/Yo-soy-Providence.jpg","fifu_image_alt":"Para saberlo todo sobre Lovecraft: la antimitolog\u00eda de Cthulhu (nota 3 de 4)","footnotes":""},"categories":[12],"tags":[],"class_list":["post-2656","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-sociedad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2656","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=2656"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/2656\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/2657"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=2656"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=2656"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=2656"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}