{"id":14915,"date":"2026-02-01T12:01:57","date_gmt":"2026-02-01T12:01:57","guid":{"rendered":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=14915"},"modified":"2026-02-01T12:01:57","modified_gmt":"2026-02-01T12:01:57","slug":"pablo-morosi-presenta-su-biografia-de-fangio-habia-mucho-por-contar-del-hombre-detras-del-volante","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=14915","title":{"rendered":"Pablo Morosi presenta su biograf\u00eda de Fangio: \u201cHab\u00eda mucho por contar del hombre detr\u00e1s del volante\u201d"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><em>Por Roc\u00edo Ibarluc\u00eda<\/em><\/p>\n<p>Sobre Juan Manuel Fangio pareciera que ya se ha dicho todo. Sin embargo, la nueva biograf\u00eda del periodista, docente y escritor <strong>Pablo Morosi,<\/strong> <strong>\u201cFangio. El hombre detr\u00e1s del volante\u201d<\/strong> (Editorial Marea), demuestra que a\u00fan quedaban zonas poco exploradas, sobre todo aquellas vinculadas a su dimensi\u00f3n humana. A partir de una mirada renovada, <strong>el libro re\u00fane an\u00e9cdotas in\u00e9ditas y materiales hasta ahora dispersos, apoyados en un riguroso trabajo de archivo y entrevistas, para reconstruir al hombre de carne y hueso<\/strong> m\u00e1s all\u00e1 de la leyenda deportiva.<\/p>\n<p>El libro surge a partir de una coincidencia temporal significativa con el 2025, a\u00f1o de su publicaci\u00f3n: por un lado,<strong> los 30 a\u00f1os de la muerte de Fangio<\/strong>; por otro, <strong>los 75 a\u00f1os de la F\u00f3rmula 1<\/strong>. \u201cEn un p\u00f3ster promocional de la Federaci\u00f3n Internacional de Automovilismo, publicaron los rostros dibujados de pilotos de todas las \u00e9pocas, con Fangio ubicado arriba de todo. Este planteo suger\u00eda que <strong>fue quien marc\u00f3 el camino<\/strong>\u201d, cuenta Morosi en di\u00e1logo con LA CAPITAL.<\/p>\n<hr>\n<div id=\"attachment_1066729\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1066729\" src=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/fangio-75-de-f1.jpg\" alt=\"La foto de la FIA por los 75 a\u00f1os de la F\u00f3rmula 1. \" width=\"720\" height=\"900\" srcset=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/fangio-75-de-f1.jpg 720w, https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/fangio-75-de-f1-240x300.jpg 240w\" sizes=\"auto, (max-width: 720px) 100vw, 720px\"><\/p>\n<p><em>La foto de la FIA por los 75 a\u00f1os de la F\u00f3rmula 1.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<hr>\n<p>Adem\u00e1s, el inicio de su investigaci\u00f3n<strong> coincidi\u00f3 con la llegada de Franco Colapinto a la F\u00f3rmula 1<\/strong>, lo que reactiv\u00f3 la curiosidad por parte de muchos lectores, incluso de personas no aficionadas, por conocer a sus antecesores, entre quienes no puede faltar Fangio.<\/p>\n<p>Con este libro, <strong>Morosi cierra una trilog\u00eda dedicada a figuras representativas de la ciencia, la cultura y el deporte del siglo XX en Argentina: Ren\u00e9 Favaloro, Ernesto Sabato y, ahora, Juan Manuel Fangio.<\/strong> En todos los casos, el impulso fue el mismo: correr el eje de aquello que com\u00fanmente se hab\u00eda escrito sobre ellos. En Favaloro, escapar del reduccionismo del suicidio; en Sabato, ir m\u00e1s all\u00e1 del escritor para pensar al intelectual que intervino en la sociedad; en Fangio, desarmar el relato puramente deportivo que aparece en sus biograf\u00edas previas e incluso en sus memorias. <strong>\u201cTodo lo que encontraba sobre Fangio estaba absolutamente enfocado en su trayectoria como piloto\u201d<\/strong>, se\u00f1ala Morosi, y es precisamente ese vac\u00edo el que lo impulsa a escribir esta biograf\u00eda.<\/p>\n<h4><strong>La Ruta 2 y los talleres mec\u00e1nicos, su verdadera escuela<\/strong><\/h4>\n<p>Nacido en Balcarce un 24 de junio de 1911 \u2013la fecha exacta en la que nace S\u00e1bato, motivo por el cual, cuenta el bi\u00f3grafo, \u201cOrangel los llama gemelos astrales\u201d\u2013, Juan Manuel Fangio comienza su relaci\u00f3n con los autos desde ni\u00f1o. La biograf\u00eda se detiene en su verdadera escuela de automovilismo: primero, los talleres mec\u00e1nicos de su pueblo y, m\u00e1s tarde, los concesionarios de autos.<\/p>\n<p><strong>\u201cSu escuela de manejo fue ir a buscar autos al concesionario Ford, en donde trabaj\u00f3 cuando ten\u00eda, 12, 13, 14 a\u00f1os. Ah\u00ed le ped\u00edan a \u00e9l y otro grupo de pibes volver manejando desde Buenos Aires, cuando la Ruta 2 era apenas un camino de tierra y los viajes pod\u00edan durar d\u00edas\u201d<\/strong>, cuenta Morosi. Esa experiencia temprana explica una de las grandes virtudes que se le atribuir\u00edan m\u00e1s tarde: la capacidad para correr \u2013y sobrevivir\u2013 en condiciones adversas como el barro. Cuando aquel joven formado en talleres de pueblo se sent\u00f3 por primera vez en un auto europeo de alta gama, la diferencia fue abrumadora. \u201cSe los pas\u00f3 por arriba a todos\u201d, sintetiza Morosi. No por magia, sino por los saberes pr\u00e1cticos aprendidos desde su infancia.<\/p>\n<hr>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><em><strong>\u201cA igual tecnolog\u00eda, a igual motor, a igual m\u00e1quina, un argentino ten\u00eda el talento para ganarle a los ases del volante europeo\u201d.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<hr>\n<h4><strong>El d\u00eda que todo cambi\u00f3\u00a0en Mar del Plata<\/strong><\/h4>\n<p>Entre los cap\u00edtulos que retratan al hombre antes de su consagraci\u00f3n mundial, sobresale un episodio decisivo que marc\u00f3 el comienzo de su proyecci\u00f3n internacional y lo uni\u00f3 de manera indeleble a Mar del Plata. <strong>El 27 de febrero de 1949, en el circuito del Torre\u00f3n del Monje y ante una multitud que las cr\u00f3nicas estiman en 300 mil personas, el balcarce\u00f1o se impuso a las grandes figuras europeas.<\/strong> Esta victoria le abri\u00f3 las puertas de Europa y funcion\u00f3 como anticipo de los cinco t\u00edtulos que conquistar\u00eda en los a\u00f1os siguientes: 1951, 1954, 1955, 1956 y 1957.<\/p>\n<p>Para Pablo Morosi, <strong>ese triunfo fue crucial porque \u201ces la primera vez que un argentino le gana a los europeos\u201d<\/strong>, subraya. Hasta entonces, la distancia t\u00e9cnica parec\u00eda insalvable: \u201cLos argentinos corr\u00edan con autos armados en talleres locales, mientras que los europeos ven\u00edan con Maserati y m\u00e1quinas mucho m\u00e1s potentes\u201d. La desigualdad era tan marcada que, seg\u00fan recuerda el autor, \u201clos italianos, que eran de los m\u00e1s fuertes, sorteaban qui\u00e9n iba a ganar, porque ganaban caminando\u201d. La carrera de Mar del Plata rompi\u00f3 esa l\u00f3gica.<\/p>\n<p>\u201cEn el medio de todo eso, los pilotos y la gente del Autom\u00f3vil Club plantean alquilar autos europeos\u201d, cuenta Morosi. Fangio gan\u00f3 con una de esas m\u00e1quinas alquiladas y el resultado, en palabras de Morosi, \u201cdemuestra que, a igual tecnolog\u00eda, a igual motor, a igual m\u00e1quina, un argentino ten\u00eda el talento para ganarle a los ases del volante europeo\u201d.<\/p>\n<p>Pero Morosi destaca tambi\u00e9n el modo en que Fangio corri\u00f3 aquella jornada: \u201cHace una carrera muy t\u00e9cnica, cl\u00e1sica de \u00e9l, teniendo en cuenta c\u00f3mo viene el otro, en qu\u00e9 momento frenar y qu\u00e9 les va a pasar a los otros con el auto\u201d. A eso se sumaba el conocimiento del territorio.\u00a0Adem\u00e1s, Fangio siempre evocaba esa carrera con emoci\u00f3n: <strong>\u201cDec\u00eda que hab\u00eda ido todo Balcarce a verlo, y eso para \u00e9l era un orgullo enorme\u201d.<\/strong><\/p>\n<hr>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-1066730\" src=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/Fangio-libro-792x1024.jpg\" alt=\"Fangio libro\" width=\"792\" height=\"1024\" srcset=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/Fangio-libro-792x1024.jpg 792w, https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/Fangio-libro-232x300.jpg 232w\" sizes=\"auto, (max-width: 792px) 100vw, 792px\"><\/p>\n<hr>\n<h4><strong>Los secretos que Fangio nunca revel\u00f3<\/strong><\/h4>\n<p>El libro no elude uno de los aspectos m\u00e1s delicados de la vida de Fangio: los hijos no reconocidos. Un tema que, durante d\u00e9cadas, permaneci\u00f3 como un secreto a voces, especialmente en Balcarce.<\/p>\n<p>El libro se basa en m\u00e1s de 100 entrevistas, \u201cde las cuales m\u00e1s de la mitad son en Balcarce, y ah\u00ed yo vi c\u00f3mo todav\u00eda se habla en voz baja sobre Fangio, o se evitan decir ciertas cosas\u201d, cuenta Morosi sobre la dificultad para obtener informaci\u00f3n sobre su vida privada, y agrega: <strong>\u201cHay que tener en cuenta que sus primeros dos hijos son con mujeres que estaban casadas, y la \u00faltima de las relaciones son con una adolescente de 15 a\u00f1os, digamos, soltera. Entonces, obviamente en un pueblo hizo mucho ruido<\/strong>, pese a que los hijos naturales y la infidelidad no dejaban de ser cosas que le pasaban a muchos en esa \u00e9poca\u201d.<\/p>\n<p>\u201cDespu\u00e9s de su muerte se abre otra perspectiva\u201d, se\u00f1ala Morosi. En 2015, una causa judicial certific\u00f3 la existencia de tres hijos biol\u00f3gicos de Fangio. Pero el autor est\u00e1 convencido de que la historia no est\u00e1 cerrada:<strong> \u201cYo creo que van a salir otras cosas de Fangio m\u00e1s adelante<\/strong>, porque, si bien los de la generaci\u00f3n de Fangio ya no viven, hay muchos hijos de mec\u00e1nicos, hijos de vecinos, que saben cosas que todav\u00eda no se contaron\u201d.<\/p>\n<h4><strong>De Brigitte Bardot a la viveza criolla<\/strong><\/h4>\n<p>Como dato de color, una c\u00e9lebre an\u00e9cdota con<strong> Brigitte Bardot<\/strong> pinta su personalidad, dentro y fuera de la pista. La modelo lo invita a su habitaci\u00f3n de hotel la noche anterior a una carrera importante, pero \u00e9l la rechaza y le avisa a otro corredor para que fuera por \u00e9l. \u201cEsta an\u00e9cdota muestra a Fangio como alguien muy centrado en lo que quer\u00eda y consciente de lo que ten\u00eda que, en todo caso, resignar. <strong>Lo que ten\u00e9s ah\u00ed es el tipo eligiendo la gloria deportiva antes que pasar un buen rato.<\/strong> Adem\u00e1s, \u00e9l ten\u00eda mucha confianza en s\u00ed mismo, y fue a correr a los 37, 38 a\u00f1os en Europa, y los corredores europeos ten\u00edan casi 10 a\u00f1os menos que \u00e9l. Entonces \u00e9l ten\u00eda much\u00edsima m\u00e1s experiencia\u201d, explica Morosi.<\/p>\n<p><strong>Adem\u00e1s de la madurez, la concentraci\u00f3n y la frialdad, Fangio ten\u00eda algo m\u00e1s que lo llev\u00f3 a consagrarse campe\u00f3n: una astucia pr\u00e1ctica que han definido como \u201cviveza criolla\u201d.<\/strong> Morosi cuenta varias an\u00e9cdotas que dan cuenta de ese rasgo de su personalidad: motores cambiados en secreto durante la noche, piezas escondidas bajo la ropa, instrucciones cantadas en forma de tango para burlar los reglamentos.<\/p>\n<p>\u201cEso no les quita nada de su m\u00e9rito\u201d, aclara Morosi. Por el contrario, habla de una inteligencia aplicada al contexto. Fangio entend\u00eda las reglas, pero tambi\u00e9n sus l\u00edmites, y sab\u00eda cu\u00e1ndo acelerar, cu\u00e1ndo frenar y cu\u00e1ndo doblar sin que nadie lo notara.<\/p>\n<hr>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><span style=\"color: #0000ff;\"><em><strong>\u201cTodos, los radicales, los peronistas, los militares, una vez que se consagr\u00f3 en Europa, quer\u00edan estar cerca de Fangio, y Fangio nunca le dijo que no a nadie\u201d.<\/strong><\/em><\/span><\/p>\n<\/blockquote>\n<hr>\n<h4><strong>Fangio y el poder: una relaci\u00f3n pragm\u00e1tica<\/strong><\/h4>\n<p>La biograf\u00eda de Fangio permite leer la historia pol\u00edtica argentina del siglo XX. Conservadores, peronistas, militares y menemistas: <strong>a lo largo de su vida, el piloto mantuvo v\u00ednculos con el poder de turno.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cEso lo aprende de chico, en su pueblo, cuando se da cuenta de que la \u00fanica manera de acceder a un coche, siendo de condici\u00f3n humilde, era conseguir a alguien que lo ayudara econ\u00f3micamente.<\/strong> Y en ese momento, estamos hablando de la d\u00e9cada del 30, gobernaban los conservadores a nivel nacional y tambi\u00e9n en los municipios y provincias\u201d, explica Morosi al analizar la temprana relaci\u00f3n de Fangio con la pol\u00edtica. Ese acercamiento tuvo un componente pragm\u00e1tico \u2013la necesidad de apoyo para correr\u2013, pero tambi\u00e9n una afinidad ideol\u00f3gica: <strong>\u201cSiempre sinti\u00f3 cercan\u00eda con el conservadurismo en su forma de pensar. De hecho, estaba afiliado al Partido Conservador\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Con la llegada del peronismo, ese v\u00ednculo adopta la forma de una alianza estrat\u00e9gica. Per\u00f3n ve\u00eda en el automovilismo una herramienta para el desarrollo vial e industrial del pa\u00eds, y Fangio se benefici\u00f3 de ese impulso. \u201c<strong>Tuvo la fortuna de que Per\u00f3n era un apasionado del automovilismo y de que Fangio, junto con otros corredores de la \u00e9poca, lograra convencerlo. As\u00ed, Per\u00f3n termin\u00f3 convirti\u00e9ndose en un aliado\u201d<\/strong>, analiza Morosi. Y agrega: \u201cSu planteo era promover el automovilismo deportivo, traer pilotos europeos a la Argentina e impulsar las temporadas argentinas, que comenzaron en Retiro, continuaron en los bosques de Palermo y luego sirvieron como plataforma para proyectar a los pilotos locales hacia Europa\u201d.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 del gusto personal de <strong>Per\u00f3n<\/strong> por los autos, hab\u00eda detr\u00e1s una estrategia de desarrollo. \u201cSe trataba de un pa\u00eds con enormes extensiones territoriales, que <strong>necesitaba una red vial y una industria automotriz que emerg\u00eda con fuerza tras la Segunda Guerra Mundial.<\/strong> Per\u00f3n buscaba que ese movimiento generara inter\u00e9s en empresas internacionales para radicarse en la Argentina o, incluso, para desarrollar una industria automotriz local\u201d, se\u00f1ala el autor. <strong>Fangio fue parte y beneficiario de ese proyecto. Sin embargo, subraya Morosi, \u201cnunca se afili\u00f3 al partido peronista\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Fangio se consagra campe\u00f3n del mundo en 1951, el triunfo coincide con la reelecci\u00f3n de Per\u00f3n. Pocos d\u00edas antes de la votaci\u00f3n, regresa de Europa a Buenos Aires. <strong>\u201cApenas llega, lo primero que hace es ir desde el aeropuerto a visitar a Eva Per\u00f3n al hospital\u201d<\/strong>, reconstruye Morosi. El gesto fue le\u00eddo en su momento como una se\u00f1al de apoyo pol\u00edtico, pero para el autor se trat\u00f3, m\u00e1s bien, de un agradecimiento por el apoyo recibido.<\/p>\n<hr>\n<div id=\"attachment_1066728\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-1066728\" src=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/FANGIO.jpg\" alt=\"Fangio se consagr\u00f3 campe\u00f3n en cinco oportunidades con cuatro escuder\u00edas diferentes: Alfa Romeo (1951), Maserati (1954, 1957), Mercedes-Benz (1954, 1955) y Ferrari (1956). \" width=\"800\" height=\"633\" srcset=\"https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/FANGIO.jpg 800w, https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/FANGIO-300x410.jpg 300w, https:\/\/storage.lacapitalmdp.com\/2026\/01\/FANGIO-90x70.jpg 90w\" sizes=\"auto, (max-width: 800px) 100vw, 800px\"><\/p>\n<p><em>Fangio se consagr\u00f3 campe\u00f3n en cinco oportunidades con cuatro escuder\u00edas diferentes: Alfa Romeo, Maserati, Mercedes-Benz y Ferrari.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<hr>\n<p>Tras el golpe de 1955 y el inicio de la \u201cRevoluci\u00f3n Libertadora\u201d, que persigui\u00f3 a los sectores vinculados con el peronismo y a quienes hab\u00edan hecho negocios con el Estado, Fangio tambi\u00e9n fue investigado. \u201c\u00c9l sostuvo que no ten\u00eda nada que ocultar\u201d, explica Morosi. A partir de entonces, s<strong>e mantuvo distante del peronismo, salvo a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando se mostr\u00f3 cercano a Carlos Menem, no solo por afinidad personal \u2013\u201cambos compart\u00edan el gusto por los autos, las mujeres y la buena vida\u201d, dice el periodista\u2013, sino tambi\u00e9n, en parte, por coincidencias ideol\u00f3gicas.<\/strong><\/p>\n<p>Un episodio resulta revelador de ese v\u00ednculo. \u201cEn una comida privada en la que participaban Menem, Domingo Cavallo y Fangio \u2013ejemplifica Morosi\u2013, se conversa sobre la repatriaci\u00f3n de capitales y el primer blanqueo que se impulsa en la Argentina. Fangio comenta que ten\u00eda dinero en Suiza y que estaba dispuesto a traerlo. Menem le pregunta si puede hacerlo p\u00fablico, y el hecho aparece en los diarios de la \u00e9poca. F<strong>ue un ejemplo de confianza: Juan Manuel Fangio repatriaba el dinero ganado durante su etapa como piloto de F\u00f3rmula 1. Podr\u00eda haberlo hecho en silencio, pero lo hizo p\u00fablico.<\/strong> Fue un respaldo muy marcado\u201d.<\/p>\n<h4><strong>Mercedes-Benz, dictadura y un silencio persistente<\/strong><\/h4>\n<p>En el mapa siempre complejo de los v\u00ednculos de Fangio con la pol\u00edtica, la \u00faltima dictadura militar ocupa un lugar especialmente delicado. No solo por las im\u00e1genes p\u00fablicas con Videla, sino, sobre todo, por<strong> el secuestro y la desaparici\u00f3n de 17 trabajadores de la planta Mercedes-Benz Argentina durante los a\u00f1os en que Fangio fue su presidente.<\/strong> Morosi sostiene: \u201cPrimero, todos, los radicales, los peronistas, los militares, una vez que se consagr\u00f3 en Europa, quer\u00edan estar cerca de Fangio, y Fangio nunca le dijo que no a nadie. Despu\u00e9s de la experiencia durante la Revoluci\u00f3n Libertadora, cuando le impusieron un interventor en la concesionaria que ten\u00eda en Buenos Aires, qued\u00f3 en un lugar de decir: \u2018si vos me llam\u00e1s, yo voy, pero no voy a aplaudir nada\u2019\u201d.<\/p>\n<p>Ese posicionamiento, contin\u00faa explicando el autor, ayuda a leer su participaci\u00f3n en <strong>el viaje con Videla a Venezuela de mayo de 1977,<\/strong> organizado por una consultora con el objetivo de mejorar la imagen internacional del gobierno de facto de cara al Mundial 78. \u201cAs\u00ed como fue Fangio, fueron escritores, sindicalistas; fue otra gente\u201d, se\u00f1ala Morosi, y advierte sobre el riesgo de aislar ese episodio como si hubiera sido una excepci\u00f3n. \u201cEs como cuando hablan del almuerzo de S\u00e1bato y Borges con Videla y no dicen que hubo 128 almuerzos con otras personalidades de todos los \u00e1mbitos del quehacer nacional, del deporte, de todos lados. Evidentemente, son figuras que generan atracci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Las fotos de Fangio junto a Videla ocuparon las tapas de los diarios, pero, para el autor, detr\u00e1s de esa escena hay un entramado m\u00e1s profundo, que se explica, en gran parte, por la relaci\u00f3n de larga data entre Fangio y Mercedes-Benz. Morosi recuerda que el v\u00ednculo comienza en 1951, incluso antes de que Fangio corriera para la escuder\u00eda alemana. Con el aval del gobierno peronista y a trav\u00e9s del representante de la firma en la Argentina, Fangio abre la primera concesionaria Mercedes-Benz en Buenos Aires. \u201cAh\u00ed empieza a tener un v\u00ednculo que no es de empleado\u201d, subraya. Luego, vendr\u00e1n los triunfos en la F\u00f3rmula 1 y el hito de haber convertido a Mercedes Benz, por primera vez, en campeona del mundo, \u201ccon todo lo que eso implicaba para una empresa alemana en la posguerra. <strong>Mercedes-Benz queda agradecida de por vida con la figura de Fangio\u201d<\/strong>, dice Morosi, y ofrece una imagen elocuente: \u201cEn el museo de Stuttgart, dedicado a proyectos, motores y desarrollos tecnol\u00f3gicos, solo hay una sala consagrada a una persona, y es a Fangio\u201d.<\/p>\n<p>En ese marco, <strong>a comienzos de los a\u00f1os 70, cuando la Argentina atravesaba una escalada de violencia pol\u00edtica, con secuestros, atentados y bombas, Mercedes-Benz le propone a Fangio asumir la presidencia de la filial local. \u201cFangio acepta. Otro gesto rar\u00edsimo<\/strong>: se podr\u00eda haber ido a Europa y dejar de trabajar tranquilamente. No le hac\u00eda falta la plata y era un riesgo\u201d, se\u00f1ala Morosi.<\/p>\n<p>El punto de quiebre llega con el golpe de Estado de 1976 y el inicio de las desapariciones de trabajadores. Tras el secuestro de su segundo, un alem\u00e1n, en 1975, fue el propio Fangio quien intervino para lograr su liberaci\u00f3n. Por eso, <strong>cuando comienzan a desaparecer operarios de la planta, los delegados sindicales intentan recurrir a \u00e9l. \u201cDec\u00edan: vamos a ver a Fangio, Fangio tiene que interceder\u201d, relata Morosi. Sin embargo, algo hab\u00eda cambiado. \u201cEl tema es que nunca lo encuentran.<\/strong> Fangio fue m\u00e1s r\u00e1pido: iban a la oficina y no estaba, cuando antes siempre estaba. Le quer\u00edan entregar una nota y nunca pudieron. Nunca lograron formalizar un pedido\u201d.<\/p>\n<p>Para Morosi, <strong>esa ausencia deliberada no puede leerse sin atender al contexto econ\u00f3mico y pol\u00edtico. \u201cEn la Argentina del 76, el principal cliente de Mercedes Benz era el Ej\u00e9rcito argentino\u201d, explica<\/strong>. \u201cSi \u00e9l se paraba de manos con eso, ten\u00eda que renunciar o enfrentar una disyuntiva muy complicada. Lo que hizo fue borrarse. Nunca lo lograron ubicar\u201d.<\/p>\n<p>\u201cYo no se\u00f1alo ni acuso, no es mi rol\u201d, aclara Morosi, aunque al mismo tiempo observa el silencio posterior:\u00a0<strong>\u201cDespu\u00e9s del 83 Fangio tuvo muchos a\u00f1os para decir algo. Fangio se muri\u00f3 en el 95. Pudo haber dicho \u2018no pude\u2019, \u2018no supe\u2019, \u2018tuve miedo\u2019, \u2018me qued\u00e9 paralizado\u2019. Nunca se refiri\u00f3 al tema. Jam\u00e1s. Eso a m\u00ed me resulta raro\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Morosi arriesga una hip\u00f3tesis: \u201cCreo que siempre prioriz\u00f3 su rol como empresario. <strong>En el a\u00f1o 78, con el Mundial, Mercedes Benz gan\u00f3 lo que no hab\u00eda ganado en los \u00faltimos diez a\u00f1os. Todos los colectivos para las delegaciones, los autos en los que se mov\u00edan, por ejemplo, Jo\u00e3o Havelange, presidente de la FIFA, eran Mercedes Benz. Creo que Fangio defendi\u00f3 ese rol<\/strong> y se corri\u00f3 de lo pol\u00edtico, algo que ya ven\u00eda haciendo desde antes\u201d.<\/p>\n<hr>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><em><span style=\"color: #0000ff;\">\u201cFangio sigui\u00f3 siendo el campechano de Balcarce, que se sentaba a comer un asado entre dos panes, con un amigo o con un pr\u00edncipe, sin cambiar qui\u00e9n era\u201d.<\/span><\/em><\/strong><\/p>\n<\/blockquote>\n<hr>\n<h4><strong>La dificultad de vivir m\u00e1s que correr<\/strong><\/h4>\n<p>M\u00e1s de medio siglo despu\u00e9s de su \u00faltima carrera, Juan Manuel Fangio sigue siendo una figura irrepetible. <strong>\u201cComo corredor, era imbatible. Fue un fen\u00f3meno que no se volvi\u00f3 a dar\u201d<\/strong>, define Pablo Morosi, aunque su singularidad no se explica solo en t\u00e9rminos deportivos. En el plano personal, se\u00f1ala el autor, <strong>\u201cfue un tipo absolutamente audaz,<\/strong> que fue a buscar su destino. Le fue bien y ten\u00eda talento.<strong> En la vor\u00e1gine de su vida, fue atropellando todo, poni\u00e9ndose un objetivo y cumpli\u00e9ndolo.<\/strong> Eso era lo \u00fanico que le importaba. Despu\u00e9s, por ah\u00ed no pudo resolver otras cuestiones personales, pero \u00bfpor qu\u00e9 exigirle a alguien que apenas termin\u00f3 el primario que resuelva todo de otra manera?\u201d, se pregunta el bi\u00f3grafo. Y concluye: \u201cHizo lo que pudo o lo que crey\u00f3 justo. Creo que fue genuino.<strong> Alcanz\u00f3 la m\u00e1s alta esfera de la sociedad mundial y nunca se traicion\u00f3 a s\u00ed mismo.<\/strong> Sigui\u00f3 siendo el campechano de Balcarce, que se sentaba a comer un asado entre dos panes, con un amigo o con un pr\u00edncipe, sin cambiar qui\u00e9n era\u201d.<\/p>\n<p>Las dificultades personales de Fangio, m\u00e1s all\u00e1 de lo deportivo, que Morosi recupera del olvido y detalla con la rigurosidad period\u00edstica que lo caracteriza, se condensan en el ep\u00edgrafe que abre el libro y que es una cita del propio Fangio: <strong>\u201cEs m\u00e1s dif\u00edcil vivir que correr. Las carreras duran un par de horas, vivir dura toda la vida\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>***<\/p>\n<p><strong>Pablo Morosi presentar\u00e1 la biograf\u00eda de Fangio este viernes 6 de febrero, a las 19.30, en Espacio Fray<\/strong> (Mitre 1836, primer piso de la tradicional librer\u00eda Fray Mocho). El encuentro ser\u00e1 moderado por Claudio Lassiar y contar\u00e1 con la participaci\u00f3n de la historiadora Estefan\u00eda Ferreira y de Jos\u00e9 Luis L\u00f3pez, del C\u00edrculo de Periodistas. Una cita imperdible para conocer al hombre detr\u00e1s del volante.<\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>Por Roc\u00edo Ibarluc\u00eda Sobre Juan Manuel Fangio pareciera que ya se ha dicho todo. Sin embargo, la nueva biograf\u00eda del periodista, docente y escritor Pablo Morosi, \u201cFangio. El hombre detr\u00e1s del volante\u201d (Editorial Marea), demuestra que a\u00fan quedaban zonas poco exploradas, sobre todo aquellas vinculadas a su dimensi\u00f3n humana. 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