{"id":13351,"date":"2025-11-30T12:02:15","date_gmt":"2025-11-30T12:02:15","guid":{"rendered":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=13351"},"modified":"2025-11-30T23:37:50","modified_gmt":"2025-11-30T23:37:50","slug":"sin-poesia-no-hay-paraiso-balada-para-un-loco-los-versos-rimados-de-francois-villon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/?p=13351","title":{"rendered":"Sin poes\u00eda no hay para\u00edso: Balada para un loco, los versos rimados de Fran\u00e7ois Villon"},"content":{"rendered":"<div>\n<p><em><strong>Por Anal\u00eda Pinto (*)<\/strong><\/em><\/p>\n<p>Cuando quien esto escribe contaba apenas 16 o 17 a\u00f1os, estaba completamente enfebrecida con <strong>los Doors<\/strong>, m\u00e1s exactamente con <strong>su l\u00edder y cantante, Jim Morrison<\/strong>. El embelesamiento, propio de la edad, era de tal magnitud que ni bien se enter\u00f3 de que exist\u00eda una biograf\u00eda del bello Jim, le rog\u00f3 a su padre el dinero necesario para comprarla y corri\u00f3 en su b\u00fasqueda. <strong>\u201cJim Morrison, jinete en la tormenta\u201d, de Marcelo Gobello, le revel\u00f3 no solo las maravillas y penurias del cantante de los Doors, sino tambi\u00e9n las lecturas po\u00e9ticas que este frecuentaba:<\/strong> tres nombres refulg\u00edan all\u00ed para la poeta biso\u00f1a que yo era entonces; <strong>una aut\u00e9ntica tr\u00edada de la mejor poes\u00eda francesa y universal: Baudelaire, Rimbaud y Villon<\/strong>. Poco despu\u00e9s, encontr\u00e1ndome en una librer\u00eda de usados, mi curiosidad me condujo hacia los estantes que en lo alto rebosaban de poes\u00eda. Dos libros estaban juntos, y dos libros vinieron de inmediato a mi biblioteca: eran <strong>\u201cLas flores del mal\u201d<\/strong> de <strong>Baudelaire<\/strong> y <strong>\u201cPoes\u00eda\u201d<\/strong> de <strong>Fran\u00e7ois Villon<\/strong>. Sab\u00eda perfectamente qui\u00e9nes eran, porque eran los poetas favoritos de Jim.<br \/>\nDesde entonces, ambos libros y poetas me acompa\u00f1an con su tenebrosa y fascinante luz. Dejo al maestro y padre nutricio Charles Baudelaire para otra ocasi\u00f3n, y <strong>me propongo presentar hoy al brib\u00f3n insigne, al bellaco terrible, al perseguido por la justicia humana y la divina (y por su conciencia), el siempre a punto de ser ahorcado Fran\u00e7ois Villon.<\/strong> Dice del \u201cpobre Villon\u201d el no menos insigne <strong>Paul Val\u00e9ry<\/strong>: \u201cVillon, que antes se llam\u00f3 Fran\u00e7ois de Montcorbier, <strong>naci\u00f3 en Par\u00eds en 1431<\/strong>. <strong>Su madre, demasiado pobre para criarlo, lo entreg\u00f3 al cuidado de un docto sacerdote, Guillaume de Villon<\/strong>, que pertenec\u00eda a la comunidad de Saint-Benoit-le-B\u00e9tourn\u00e9, donde viv\u00eda. All\u00ed creci\u00f3 y recibi\u00f3 educaci\u00f3n elemental. Parece que su padre adoptivo fue siempre ben\u00e9volo con \u00e9l, y hasta cari\u00f1oso. <strong>A los 18 a\u00f1os se recibi\u00f3 de bachiller y a los 21, en el verano de 1452, obtuvo la licenciatura\u201d<\/strong>.<br \/>\nHasta aqu\u00ed, nada extra\u00f1o para un hombre de su \u00e9poca. <strong>Pero aquel Par\u00eds distaba mucho de ser la Ciudad Luz que hoy conocemos.<\/strong> Los inviernos eran tan crudos que los lobos merodeaban las callejuelas y hasta pod\u00edan alzarse con un desprevenido transe\u00fante. <strong>La pobreza, la humillaci\u00f3n, el hacinamiento, todo el florilegio de pecados concebibles e inconcebibles eran moneda corriente en aquellos d\u00edas.<\/strong> Incluso para un bachiller, un letrado como Villon, las licenciosas tentaciones de la mala vida eran demasiadas y dif\u00edciles de sortear. <strong>Dicen que rob\u00f3. Dicen que mat\u00f3. No solo lo dicen y lo prueban algunos documentos judiciales, lo dice \u00e9l mismo en sus versos.<\/strong><br \/>\n<strong>Porque mientras intentaba sobrevivir<\/strong> en ese mundo de bandidos, mujerzuelas, santos y pecadores a tutipl\u00e9n, <strong>Villon compon\u00eda versos rimados con la misma facilidad con que un escruchante<\/strong> (para decirlo con <strong>Roberto Arlt<\/strong>, otro de sus grandes admiradores) <strong>maneja la furca y la ganz\u00faa.<\/strong> Dado que tantas puertas permanec\u00edan cerradas mientras \u00e9l las aporreaba en busca de comida o amparo, intent\u00f3 que se abrieran con la musicalidad y mordacidad de sus baladas y poemas. Y como se sab\u00eda perseguido, buscado, culpable, siempre con un pie en el pat\u00edbulo, tuvo la precauci\u00f3n de dejar un \u201cLegado\u201d, un \u201cPeque\u00f1o testamento\u201d y un \u201cGran testamento\u201d, en los que no se priv\u00f3 de mencionar a amigos, enemigos, amantes (como la \u201cgrosse Margot\u201d), hombres de poder y todos aquellos que le debieran o \u00e9l les debiera un favor. <strong>Trabaj\u00f3 como pocos el t\u00f3pico medieval del \u2018Ubi sunt\u2019 (literalmente, \u201cd\u00f3nde est\u00e1n\u201d), con el que se alude a la fugacidad de todo.<\/strong> Tuvo a bien, adem\u00e1s, intercalar composiciones menores en sus testamentos po\u00e9ticos, como la que les traigo hoy, y algunas otras subidas de tono, preclaros antecedentes de autores como Rabelais o Quevedo.<br \/>\n<strong>Otra de sus particularidades es el uso de jerga o del argot propio de su tiempo <\/strong>(m\u00e1s a\u00fan, propio de las selectas compa\u00f1\u00edas con que visitaba tabernas, casas de tolerancia y lenocinios de toda especie), lo que en muchas ocasiones vuelve incomprensibles algunos de sus versos o las alusiones incluidas en ellos. No obstante, como sostiene <strong>Gast\u00f3n Paris<\/strong>, \u201cla poes\u00eda de Villon ejerce sobre nosotros el mismo g\u00e9nero de fascinaci\u00f3n que la prosa de Rabelais. Su frase es como una f\u00f3rmula m\u00e1gica, como un sortilegio, en el que las palabras deben su poder no tanto a su significado directo como a su sonoridad, a su disposici\u00f3n en la frase, a su misterio. La lengua de Villon ha envejecido hasta el punto de ser, en ciertos lugares, ininteligible hasta para los eruditos. Las formas de su versificaci\u00f3n han pasado de moda y, sin embargo, gracias a la fuerza y a la vida que animan esta poes\u00eda tan ef\u00edmera en apariencia, sus estrofas le\u00eddas o repetidas nos producen todav\u00eda ese efecto indefinible que experimentan los que son sensibles a la verdadera poes\u00eda\u201d.<br \/>\nCon ustedes, Fran\u00e7ois Villon:<br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h5><strong>Balada de las cosas sin importancia<\/strong><\/h5>\n<p>Reconozco sin dificultad las moscas en la leche;<br \/>\nreconozco al hombre por el vestido;<br \/>\nreconozco el buen tiempo y el malo;<br \/>\nreconozco la manzana en el manzano;<br \/>\nreconozco el \u00e1rbol al ver la resina;<br \/>\nconozco cu\u00e1ndo es todo igual;<br \/>\nconozco qui\u00e9n trabaja o descansa;<br \/>\nconozco todo, excepto a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Reconozco el jub\u00f3n por el cuello;<br \/>\nreconozco al monje por el h\u00e1bito;<br \/>\nreconozco al se\u00f1or por el vasallo;<br \/>\nreconozco por el velo a la monja;<br \/>\nreconozco cu\u00e1ndo un tramposo habla en su jerga;<br \/>\nreconozco al loco alimentado de nata;<br \/>\nreconozco el vino por el tonel;<br \/>\nconozco todo, excepto a m\u00ed mismo.<br \/>\nConozco al caballo y a la mula,<br \/>\nconozco su carga y su fardo;<br \/>\nconozco a Beatriz y a Isabelita;<br \/>\nconozco la ficha que se cuenta y suma;<br \/>\nreconozco la visi\u00f3n y el sue\u00f1o;<br \/>\nconozco el pecado de los bohemios;<br \/>\nconozco el poder de Roma;<br \/>\nconozco todo, excepto a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>Pr\u00edncipe, en definitiva, lo conozco todo:<br \/>\nconozco a los de buen color y a los p\u00e1lidos;<br \/>\nconozco a la Muerte que todo lo consume,<br \/>\nconozco todo, excepto a m\u00ed mismo.<\/p>\n<p>(Poema incluido en <em>\u201cPoes\u00eda. Hyspam\u00e9rica Ediciones\u201d<\/em>, Buenos Aires, 1982. Traducci\u00f3n de Carlos Alvar).<br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h5><strong>Dos apostillas<\/strong><\/h5>\n<p>El inmenso <strong>Robert Louis Stevenson<\/strong>, autor de obras inmortales como <strong>\u201cLa isla del tesoro\u201d<\/strong> y <strong>\u201cEl extra\u00f1o caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde\u201d<\/strong>, qued\u00f3 tan cautivado por el genio y figura de Villon que lo retrat\u00f3 en un cuento. Toda la bellaquer\u00eda, aguda percepci\u00f3n, suspicacia y salero del poeta franc\u00e9s quedan pintados con sus exactos trazos en <strong>\u201cUn alojamiento para una noche\u201d<\/strong>. El mismo texto fue publicado en castellano con el t\u00edtulo <strong>\u201cUna aventura de Villon\u201d<\/strong> en una conocida colecci\u00f3n de literatura juvenil espa\u00f1ola (la colecci\u00f3n <strong>\u201cMoby Dick\u201d<\/strong> de la editorial <strong>La Gaya Ciencia<\/strong>).<br \/>\nPor otra parte, estas palabras de Val\u00e9ry sirven como coda y env\u00edo hacia la poes\u00eda de Villon, en tanto describen el lugar que siguen ocupando los versos de un bandido que se las arregl\u00f3 para huir y cantar a la vez por los glaciales e intrincados caminos de la Francia medieval: \u201cla obra de este delincuente se ha venido imprimiendo desde el siglo XVI. <strong>El vagabundo, el ladr\u00f3n, el condenado a muerte, ocupa un lugar entre los poetas franceses que nadie puede arrebatarle.<\/strong> (\u2026) Su gloria es hoy m\u00e1s grande que nunca. Y, si su infamia, demostrada o corroborada en documentos aut\u00e9nticos, se hace hoy m\u00e1s evidente que entonces, preciso es confesar tambi\u00e9n que fue la noticia de tal infamia lo que contribuy\u00f3, m\u00e1s de lo que parec\u00eda conveniente, a incrementar el inter\u00e9s por su obra. <strong>La consideraci\u00f3n de la literatura y de los espect\u00e1culos de todas las \u00e9pocas muestra que lo delictivo tiene un enorme poder de atracci\u00f3n, que el vicio no deja de interesar a la gente virtuosa o aparentemente virtuosa. En el caso de Villon es un culpable el que habla, y habla como poeta de primer orden<\/strong>\u201d.<br \/>\nComo puede observarse, no hay nada nuevo bajo el sol. Sin embargo, conviene que siempre recordemos, como nos lo demuestra Villon, que sin poes\u00eda no hay para\u00edso.<br \/>\n<strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h5><strong>Para seguir curioseando<\/strong><\/h5>\n<p>\u2013 Poemas en franc\u00e9s de Villon en <strong><a href=\"http:\/\/barapoemes.net\/tag\/villon\">barapoemes.net<\/a><\/strong><br \/>\n\u2013\u00a0<a href=\"https:\/\/www.lashistorias.com.mx\/index.php\/un-alojamiento-para-la-noche\/\"><strong>\u201cUn alojamiento para la noche\u201d<\/strong><\/a>, cuento de Robert Louis Stevenson basado en la posible biograf\u00eda de Fran\u00e7ois Villon;<br \/>\n\u2013\u00a0<strong><a href=\"https:\/\/www.bib.ibero.mx\/poesia-poetica\/pdf_original\/Revista_Poesia_Poetica_Numero_32.pdf\">\u201cVillon y Verlaine\u201d<\/a><\/strong>, art\u00edculo de Paul Val\u00e9ry (incluye la \u201cBalada de la gorda Margot\u201d);<br \/>\n\u2013\u00a0<a href=\"http:\/\/sedici.unlp.edu.ar\/handle\/10915\/14784\"><strong>\u201cEl lenguaje de Fran\u00e7ois Villon\u201d<\/strong><\/a>, art\u00edculo de Susana Menass\u00e9 de Padlog.<\/p>\n<hr>\n<p><em>(*) <strong>Anal\u00eda Pinto<\/strong> (1974) es poeta y editora. Estudi\u00f3 Letras en la Universidad Nacional de La Plata y trabaja en su repositorio institucional. Ha publicado tres libros de poes\u00eda y uno de rese\u00f1as bibliogr\u00e1ficas. Integra el equipo pedag\u00f3gico del Taller de Corte y Correcci\u00f3n, dirigido por Marcelo di Marco, donde coordina el taller de poes\u00eda, y es secretaria de Redacci\u00f3n del peri\u00f3dico cultural Fin.<\/em><\/p>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div>Por Anal\u00eda Pinto (*) Cuando quien esto escribe contaba apenas 16 o 17 a\u00f1os, estaba completamente enfebrecida con los Doors, m\u00e1s exactamente con su l\u00edder y cantante, Jim Morrison. El embelesamiento, propio de la edad, era de tal magnitud que ni bien se enter\u00f3 de que exist\u00eda una biograf\u00eda del bello Jim, le rog\u00f3 a [\u2026]<\/div>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":13367,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"image","meta":{"pagelayer_contact_templates":[],"_pagelayer_content":"","fifu_image_url":"","fifu_image_alt":"","footnotes":""},"categories":[19],"tags":[],"class_list":["post-13351","post","type-post","status-publish","format-image","has-post-thumbnail","hentry","category-espectaculos","post_format-post-format-image"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13351","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=13351"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13351\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13368,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/13351\/revisions\/13368"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/13367"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=13351"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=13351"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/fmdelsol.com.ar\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=13351"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}